Domingo 8 Noviembre 2026
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América Latina: León XIV inicia su gira mientras el catolicismo pierde terreno y crecen los sin religión

En apenas 72 horas de visita a Argentina se calcula que se movilizarán cerca de siete millones de personas, respaldadas por más de 25 000 voluntarios y un millón y medio de hostias producidas para tres misas masivas. El despliegue acompaña la gira sudamericana del papa León XIV por Uruguay, Argentina y Perú, pero contrasta con los datos de Latinobarómetro, que muestran un derrumbe del catolicismo del 80% de la población en 1995 al 55% en 2026.

El papa León XIV llega a Montevideo para iniciar su gira sudamericana mientras cae la proporción de católicos.
El papa León XIV desciende en el Aeropuerto Internacional de Montevideo para comenzar una gira sudamericana que lo llevará también a Argentina y Perú, en un momento en que los estudios de Latinobarómetro y Pew Research Center reflejan un retroceso del catolicismo y el auge de quienes no profesan ninguna religión. (Foto: AP Photo/Andrew Medichini)
Religion

Una región que deja de ser monolíticamente católica

De acuerdo con Latinobarómetro, América Latina sigue siendo el principal reservorio de fieles de la Iglesia católica, pero la homogeneidad religiosa se ha resquebrajado. En treinta años, quienes se identifican como católicos han pasado del 80% al 55%, mientras que las personas que no profesan ninguna religión se multiplicaron por cuatro: del 4% al 16% de la población. El mapa nacional es desigual. Uruguay, primera parada de León XIV, es hoy el país menos católico de la muestra, con solo un 35% de población que se declara católica; en contraste, México llega al 69% y Perú al 67%, lo que convierte a este último, próxima escala del pontífice, en uno de los bastiones actuales del catolicismo en la región.

El auge de los que no profesan ninguna religión y la competencia evangélica

El retroceso católico no implica el abandono de la creencia en Dios. Según el Pew Research Center, nueve de cada diez latinoamericanos declaran creer en Dios, incluso muchos de los que no se adscriben a ninguna confesión. Sin embargo, la proporción de personas sin religión ha crecido de forma acelerada en grandes países de la región. En la última década, ese grupo pasó en Argentina del 11% al 24%, en México del 7% al 20% y en Colombia del 6% al 23%. Paralelamente, Latinobarómetro registra que la población que se define como evangélica saltó del 6% hace 25 años al 19% actual, un ascenso que ha erosionado el dominio histórico de la Iglesia católica y ha modificado la oferta religiosa disponible para las clases populares urbanas y rurales.

Uruguay laico, Argentina católica y en disputa

El contraste político y religioso entre Uruguay y Argentina marca la gira de León XIV. Uruguay combina un 35% de católicos con un Estado fuertemente laico. Allí, el discurso del Papa encuentra, según el académico uruguayo Nelson Villarreal, una “confluencia de humanismos” con el Gobierno de izquierda de Yamandú Orsi, pese a que “la izquierda es básicamente agnóstica y atea”. Esa sintonía se traduce, a juicio de Villarreal, en “la articulación de políticas públicas para conseguir objetivos comunes” que priorizan “la dignidad humana, superar la pobreza y la desigualdad, enfrentar la guerra y defender la paz”. En Argentina, en cambio, la visita se produce bajo el Gobierno del ultraderechista Javier Milei y en un país donde la Iglesia católica mantiene un estatus jurídico e institucional privilegiado, pero ha visto caer la proporción de fieles: del 90% en 1960 al 58% este año, según datos difundidos por el área de Sociedad, Cultura y Religión del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas (Ceil-Conicet).

Confianza en la Iglesia, crisis de instituciones y legado autoritario

La directora de Latinobarómetro, Marta Lagos, interpreta que, pese al retroceso numérico, “América Latina sigue siendo la gran cantera católica en el mundo”, pero se observa un abandono de la religión institucionalizada a favor de una relación directa con Dios y de pequeñas formas de religiosidad local. Resulta llamativo que la Iglesia católica siga siendo la institución en la que más confían los ciudadanos, mientras los partidos políticos ocupan el último lugar. Esto “habla de resiliencia de la Iglesia pese al castigo por el escándalo de la pederastia, pero sobre todo refleja el derrumbe de las instituciones”. En Argentina, el sociólogo Fortunato Mallimaci, investigador de la Universidad de Buenos Aires y del Conicet, recuerda que “la Iglesia quedó muy debilitada a nivel social después de su complicidad total con la dictadura [1976-1983], que fue cívica, militar y religiosa”, lo que alimentó una distancia crítica de amplios sectores sociales frente a la jerarquía católica.

Un papa latinoamericano ante una América Latina posreligiosa

La figura de León XIV, nacionalizado peruano y muy bien valorado en la región según Latinobarómetro, llega a una América Latina donde el catolicismo deja de ser la única gramática espiritual. La expansión evangélica –descrita por investigadores como Ariel Goldstein como un credo más adaptable, con uso intensivo de redes sociales y un mensaje de prosperidad individual– compite con fuerza en Brasil y Centroamérica y tiene crecientes traducciones políticas, mientras avanzan los segmentos que no profesan religión alguna pero siguen creyendo en Dios. Los próximos pasos del pontífice en Uruguay, Argentina y Perú pondrán a prueba la capacidad de la Iglesia católica para dialogar con sociedades cada vez más diversas y con Estados que, como muestran las encuestas, buscan nuevas referencias de legitimidad más allá de las viejas hegemonías religiosas.