Recuperación acelerada tras el diagnóstico de cáncer de pulmón
Según informó el Vaticano, a León XIV se le detectó un nódulo pulmonar que derivó en una cirugía torácica en el Policlínico Gemelli de Roma, donde los médicos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho. Tras análisis de sangre, radiografías de tórax y otras evaluaciones clínicas, los especialistas le dieron el alta el sábado. El domingo, ya en Ciudad del Vaticano, el Papa se mostró sonriente, caminando por su propio pie y con voz firme ante miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro y ante quienes seguían la transmisión desde distintos países.
Un mensaje de gratitud y la promesa de volver al trabajo
Durante el Ángelus, León XIV combinó reflexión religiosa y mensaje personal. Recordó el pasaje del Evangelio de Mateo sobre “dadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” y, al mismo tiempo, agradeció explícitamente las oraciones por su salud. “Habiendo superado esta fase delicada... Ahora reanudaré gradualmente mis actividades, siempre con la ayuda de Dios y sus oraciones”, declaró desde el Palacio Apostólico. La escena fue recibida con gritos y aplausos; una monja se arrodilló llorando, mientras otras religiosas levantaron un cartel con buenos deseos para el pontífice, según relató la agencia de noticias Reuters.
El parte del cirujano: diez días para recuperarse y luz verde al viaje
En una entrevista difundida por Vatican News, el cirujano torácico Stefano Margaritora, responsable de la intervención en el Policlínico Gemelli, describió al Papa como “un paciente ideal” y sostuvo que, en términos generales, su estado de salud es “bueno”. Aseguró que “la reexpansión del pulmón después de la intervención está siguiendo los plazos previstos habitualmente” y estimó que la recuperación física completa requerirá unos diez días. De cara al viaje previsto a América Latina entre el 6 y el 17 de noviembre, el médico fue categórico: “En cuanto a un viaje largo, con desplazamientos en avión, que tendrá lugar dentro de aproximadamente tres semanas, diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar”.
Un pontífice con alta hospitalaria, pero aún en observación
El alta concedida el sábado no supone, sin embargo, el fin del seguimiento médico. Aunque Margaritora subrayó que la evolución del pontífice se ajusta a lo esperado para una cirugía de este tipo, el propio especialista recordó que aún se requieren aproximadamente diez días para hablar de recuperación completa. Durante este periodo, el Vaticano deberá equilibrar la agenda del Papa entre su deseo de “reanudar gradualmente” sus actividades y las recomendaciones clínicas tras la extirpación del tumor. La decisión de mantener en pie el viaje a Sudamérica en las fechas previstas será la primera gran prueba de cómo se gestionará, en adelante, la combinación entre la salud de León XIV y las exigencias de su rol al frente de la Iglesia católica.







