Después de 14 días recorriendo comunidades, parroquias y zonas rurales, llevando su mensaje de fe y esperanza, la venerada imagen de Santiago regresó a su parroquia a eso de las 3 de la tarde, acompañado de una multitud de devotos que entre cantos, rezos, pólvora y música de filarmónicos celebraron su llegada.
La emoción fue palpable en cada calle y esquina del recorrido. Familias enteras, ataviadas con pañuelos y camisetas alusivas al santo patrono, salieron a recibirlo con respeto, alegría y profundo sentimiento religioso. Los promesantes, muchos de ellos cumpliendo con tradición heredada de generación en generación, acompañaron la imagen durante todo el trayecto hasta su retorno a la iglesia Santiago Apóstol.
El regreso marca el inicio de la recta final hacia las fiestas patronales del 25 de julio, día principal en honor a Santiago, y reafirma la profunda devoción que el pueblo de Jinotepe mantiene viva, año tras año, como parte esencial de su identidad espiritual y cultural.








