En un telegrama dirigido a Mons. Rui Manuel Sousa, Patriarca de Lisboa, y firmado por el cardenal Pietro Parolin, el Santo Padre transmitió sus “más sentidas condolencias” a las familias de los fallecidos. En el mensaje, escrito en portugués y difundido este jueves, el Pontífice implora también la pronta recuperación de los heridos “y la fortaleza de la esperanza cristiana” para todos los afectados por esta tragedia.
El Papa recordó con especial gratitud a quienes participaron en las operaciones de rescate y concedió a todos —en particular a los familiares de las víctimas mortales— su “reconfortante bendición apostólica”.
El Ascensor da Glória, un emblemático funicular de la capital portuguesa que funciona como atracción desde su inauguración en 1885, se estrelló a gran velocidad contra un edificio la tarde del 3 de septiembre. Tras el accidente, el Patriarca de Lisboa elevó también sus oraciones “en este momento de separación y profundo dolor”.
Aunque las primeras hipótesis apuntan a que el descarrilamiento fue provocado por un cable suelto, la justicia portuguesa ha abierto una investigación para esclarecer lo ocurrido.
Aci Prensa








