El incidente ocurrió cuando los oficiales de la Policía de Fronteras le solicitaron a Bustos la documentación migratoria correspondiente. El hombre, quien no contaba con ningún documento válido, intentó evadir los protocolos de control ofreciendo un soborno de 5 mil colones a uno de los agentes a cambio de que lo dejaran continuar su camino hacia el interior del territorio costarricense.
El oficial rechazó de inmediato la oferta de soborno y procedió a coordinar con la Fiscalía de Liberia, la cual ordenó el decomiso del dinero como evidencia y la retención del nicaragüense. Según las leyes costarricenses, Bustos podría enfrentar cargos por "penalidad del corruptor", un delito que sanciona el intento de sobornar a un funcionario público.
El Ministerio Público ahora lleva el caso, y Bustos permanece bajo custodia a la espera de su proceso judicial. Este tipo de acciones refuerza el compromiso de las autoridades costarricenses de mantener el orden en sus fronteras y combatir la corrupción.
Las autoridades recordaron la importancia de cumplir con los requisitos migratorios y advirtieron que cualquier intento de soborno o acto ilegal será tratado con el mayor rigor de la ley.








