Las autoridades costarricenses señalaron que el grupo distribuía drogas mediante la modalidad express, utilizando caponeras como transporte para realizar entregas rápidas. Durante el allanamiento realizado en sus viviendas, se les confiscó una cantidad significativa de drogas y dinero en efectivo, que se cree proviene de la venta de estupefacientes.
Además del tráfico de drogas, los detenidos, entre ellos los dos nicaragüenses, están siendo investigados por su presunta participación en el asesinato de un joven de apellido Reyes, de 20 años, ocurrido el 29 de septiembre en Nosara, Nicoya. Las autoridades sospechan que este homicidio está vinculado a las actividades ilícitas del grupo.
Este caso ha generado preocupación entre las comunidades locales, mientras las investigaciones continúan para desmantelar por completo las operaciones delictivas de esta banda.








