Dobles habla de un “precedente grave” para el Congreso
Durante la sesión del 19 de septiembre de 2026, Claudia Dobles afirmó que lo discutido en el Plenario Legislativo le parece “extremadamente grave”, porque, según su interpretación, la moción en cuestión abriría la puerta a restringir un derecho que considera constitucional: el control político de las diputaciones. Para la legisladora de la Coalición Agenda Ciudadana, cualquier mecanismo que permita castigar a una diputación por lo que diga en ese espacio podría desnaturalizar la función de fiscalización del Parlamento y fortalecer a la mayoría de turno en detrimento de las voces disidentes.
Denuncia de lenguaje ofensivo y clima de confrontación
En su intervención, la diputada no solo cuestionó el contenido de la moción, sino también el clima de debate que, a su juicio, impera en la fracción del Partido Pueblo Soberano. Dobles relató que, durante las discusiones recientes, diputaciones oficialistas se habrían referido al bloque opositor con calificativos como “ateos” y “aberrantes”, y recordó el caso de una diputada que, según dijo, tildó a una colega de oposición de ser una persona que “no conectaba la lengua con el cerebro”. Para la representante de la Coalición Agenda Ciudadana, esos episodios evidencian una dinámica de falta de respeto que no se corrige con nuevas sanciones al control político, sino con reglas claras y coherentes para todas las bancadas.
Advertencia sobre efectos en la libertad de expresión parlamentaria
Claudia Dobles también dirigió sus críticas al jefe de fracción del Partido Pueblo Soberano, a quien atribuyó la idea de que, a partir de la moción, las diputaciones deberían “pensar qué decimos y qué no decimos en nuestro control político”. Desde la óptica de la legisladora, una exhortación de ese tipo, ligada a una posible sanción, podría operar como un mecanismo de autocensura dentro del Plenario Legislativo. Dobles insistió en que el control político es una herramienta central para la oposición y alertó de que cualquier cambio normativo debe ser discutido con rigor jurídico y transparencia política, para no convertir la regulación del debate en un instrumento de presión contra las críticas al oficialismo.
Un debate inconcluso sobre los límites del control político
La controversia se inscribe en una discusión más amplia entre el oficialismo del Partido Pueblo Soberano y las bancadas opositoras acerca de los límites del control político y de las reglas que rigen las intervenciones en el Congreso. Mientras la Coalición Agenda Ciudadana advierte del riesgo de recortar la libertad de expresión parlamentaria mediante mociones ambiguas, el oficialismo ha insistido, según relató Dobles, en la necesidad de que las diputaciones moderen sus discursos. El desenlace de este choque definirá hasta dónde podrán llegar las futuras mayorías legislativas a la hora de regular el tono y el contenido del debate, y marcará el marco de actuación para los próximos ejercicios de fiscalización en Costa Rica.







