Su Santidad destacó en su Angelus dominical que el próximo 8 de diciembre se celebra la festividad de la Inmaculada Concepción y solicitó una oración en estos días para pedir "a su intercesión materna para la conversión de los corazones y el don de la paz".
Tras el rezo del Ángelus, el Papa dirigió un saludo a los fieles llegados de diversas partes del mundo y citó en concreto a los procedentes de Córdoba, Jaén y Valencia, en España.











