Dijo que ese país "atraviesa una situación crítica", pero no tomó partido ni por el Gobierno ni por la oposición. "Hago un sincero llamado a todas las partes para que busquen la verdad, actúen con moderación, eviten cualquier tipo de violencia, resuelvan las controversias mediante el diálogo, a que tengan en cuenta el verdadero bien del pueblo y no los intereses partidistas", señaló Francisco, de 87 años, asomado a la ventana de los apartamentos pontificios.
Al final, como suele hacer en estos casos, pidió la intercesión de santos, beatos u advocaciones locales: "Encomendemos este país a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto, tan querida y venerada por los venezolanos, y a la oración del Beato José Gregorio Hernández, cuya figura nos une a todos".
Fuente: CNN en Español












