Hace más de diez años Luis González se precipitó del techo de su vivienda, mientras cambiaba unas láminas de zinc, como trabajo preventivo a la entrada de un invierno. Producto de la caída de más de cinco metros, se fracturó la columna y su vida activa, quedó reducida a una silla de ruedas.
“Cuando me caí del techo de la casa tenía 32 años y laboraba como albañil. De mi trabajo, dependían mi esposa y mis tres hijos, pero hoy no puedo trabajar. Solo me dedico a hacer manualidades que aprendí hacer en unos talleres, mi ingreso es muy poco, mi esposa tiene que salir a vender a las calles refrescos, tacos y enchiladas, pero los ingresos no son insuficientes, para darles un mejor futuro a nuestros hijos”, se lamenta Gutiérrez, originario de Diriamba.
Este hombre señala que nunca se atrevió a solicitar un trabajo formal en una empresa, porque su situación es muy compleja, empezando por las unidades de transporte de su ciudad que no tienen ninguna adaptación para subir con su silla de ruedas y a esto se suma las calles que permanecen con grandes obstáculos que impiden que se movilice con facilidad.
“En el país, hay pocas oportunidades laborales, y más aún en mi ciudad, donde las únicas industrias son los parques de zona franca, donde no veo que tengan en sus trabajadores a personas con discapacidad”, detalló González quien no pierde la esperanza de una oportunidad laboral.
Gestiones inclusivas
Con beneplácito, es acogido por los pobladores de San Marcos el Programa Oportunidades Antorcha de la empresa GILDAN, que busca incluir dentro de sus colaboradores a jóvenes sordos para confeccionar prendas de vestir de las marcas American Apparel, Confort Colors y Peed.
Esta empresa a través de sus redes sociales detalla que estos jóvenes con discapacidad auditiva antes de ser admitidos a laborar se realizan un chequeo médico, y luego pasan a los talleres de entrenamiento, donde se capacitan para fabricar las ropas que se comercializan en el mercado de los Estados Unidos.
“La compañía GILDAN nos ha apoyado siempre en nuestra inclusión laboral, hacen una obra social maravillosa, mi reconocimiento en nombre de Antorcha”, resalta en sus redes sociales Lisbeth Martínez, una de las beneficiarias del programa.
La abogada Mirtha Sánchez detalla que este tipo de programas se encaminan en el cumplimiento de la Ley 763, Ley de los Derechos de las Personas con Discapacidad que establece garantías de derechos de igualdad de condiciones, para este importante sector de la sociedad.
“Esta Ley establece que las empresas pequeñas con menos de 10 trabajadores no están obligadas a contratar a personas con discapacidad, pero si la empresa tiene 10 trabajadores y menos de 50 en su planilla, están obligados a contratar al menos un trabajador con discapacidad y si tiene 50 o más, al menos debe tener el 2% del número de trabajadores en nómina”, remarcó la especialista en derecho laboral.
La experta detalló que el Ministerio del Trabajo tiene el rol de vigilar el cumplimiento de las normas laborales, y exigir a los empleadores contratar en sus empresas a personas con discapacidad.
“La inclusión laboral de las personas con discapacidad, no debería ser vista por los empleadores, como una obligación legal, por el contrario debe ser vista como una acción empática de permitirles a estas personas excluidas a ser parte del desarrollo económico del país y lo más importante, un gran aporte a su familia”, enfatizó la especialista del derecho.
Estadísticas proporcionadas por el Ministerio de Salud a través del Programa “Todos con Voz”, revelan que el número total de personas con discapacidad empadronadas es de 177, 101 en el año 2021. Por deficiencia para caminar se encontró el 40%, seguido de las dificultades sensoriales para ver 32% y discapacidad auditiva 10% .








