Nicaragua cultiva más de 233 mil manzanas de café, de las cuales el 98% corresponde a la variedad arábica y el 2% a la robusta. El país cuenta con aproximadamente 55 mil fincas dedicadas a la producción de café, las cuales son operadas por más de 51 mil productores, quienes desempeñan un papel clave en el desarrollo económico y social de las zonas rurales.
La producción de café es uno de los pilares de la economía nicaragüense, no solo por su impacto en las exportaciones, sino también por su contribución al empleo rural. El sector cafetalero enfrenta desafíos constantes relacionados con el cambio climático, las plagas y la volatilidad de los precios en el mercado internacional, lo que ha motivado iniciativas para mejorar la calidad del grano y las prácticas sostenibles.
Las autoridades destacan la importancia de continuar promoviendo programas de asistencia técnica y capacitación para los productores, con el objetivo de garantizar un crecimiento sostenible y aumentar la competitividad del café nicaragüense en el mercado global.








