El proyecto, que busca brindar herramientas académicas a los reos para facilitar su reinserción en la sociedad, cuenta con el respaldo de diversas universidades nacionales, incluyendo la Universidad Nacional Agraria (UNA), la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense (URACCAN) y la Bluefields Indian & Caribbean University (BICU). Además, el Instituto Nacional Tecnológico (INATEC) y la Universidad Casimiro Sotelo también forman parte del programa.
De acuerdo con el desglose de inscripciones, 1,046 reos cursarán estudios en la UNA, 570 en las distintas sedes de la UNAN (Managua, León y Matagalpa), 81 en la URACCAN, 79 en INATEC, 72 en la Universidad Casimiro Sotelo, 33 en la UNI y 25 en la BICU de Bluefields-RACCS.
Las carreras disponibles abarcan diversas áreas del conocimiento, incluyendo Administración de Empresas, Contabilidad, Fisioterapia e Inglés. Los programas de estudio tienen una duración de entre dos y cinco años, permitiendo a los participantes obtener una formación académica que podría facilitar su inserción laboral una vez cumplan su condena.
Este esfuerzo busca no solo ampliar las oportunidades educativas de los reos, sino también reducir la reincidencia delictiva mediante la educación y la capacitación profesional. Autoridades penitenciarias han destacado la importancia del programa, señalando que representa una alternativa efectiva para la transformación personal y social de los internos.
El inicio de estos estudios universitarios marca un paso significativo en la política de rehabilitación dentro del sistema penitenciario, ofreciendo una nueva oportunidad a quienes buscan reconstruir sus vidas a través de la educación.








