El máster en salud animal, doctor Medardo Moreno, quien es docente de medicina veterinaria en la Universidad Católica del Trópico Seco, UCATSE, Estelí, explica que las principales afectaciones en perros y gatos, a causa de la pólvora, pueden ser ataques de pánico, ansiedad, temblores, salivación excesiva, rechinar de dientes, taquicardia, pueden correr desesperados teniendo el riesgo de ser atropellados, o en los casos más graves pueden morir de un infarto o desarrollar convulsiones.
“Estos perjuicios se deben a que las mascotas como perros y gatos tienen más desarrollada su audición, por lo que los sonidos fuertes de la pirotecnia pueden ocasionarles dichos daños si no tienen entrenamiento ante el ruido” señala Moreno.
El especialista relata que “he atendido varios casos con ansiedad por efecto de la pirotecnia, éstas atenciones por dichas afectaciones suelen presentarse en fechas como el 25 y 8 de diciembre, así como el primero de enero, inclusive a la medianoche del 31 de diciembre. Nos damos cuenta que la ansiedad es muy severa, inclusive he tenido casos que en cuestiones de minutos te los llevan y sufren un infarto”.
“Los animalitos que son un poco más obesos, tienen más predisposición a sufrir un infarto causado por la pólvora, debido a la ansiedad, el miedo y la aceleración de la presión arterial con la taquicardia”, manifiesta el especialista.
Testimonio de dueña de mascota
La esteliana Nubia Hurtado, recuerda que su mascota, un perro llamado Canelo sufría cuando sonaba la pólvora. Su amado animal, era considerado otro miembro de su familia, y era usual verlo correr cuando reventaban la primer “triqui traca” en la calle.
“El Canelo salía corriendo a meterse bajo la cama, ahí pasaba horas o incluso días, hasta que se calmaba la quemadera de pólvora, ni siquiera para comer salía. Otras veces salía huyendo hacia potreros cuando el sonido era tan intenso y desesperante para él. Esos días que pasaba escondido fuera de la casa, ni siquiera nosotros podíamos encontrarlo y aguantaba hambre. Él volvía hasta que sentía que había menos peligro”, relata la pobladora.
“Es doloroso verlos así y no poder hacer nada, si ya ni en los cuartos más escondidos y bajo la cama logran estar tranquilos, siguen sintiendo miedo, uno ya no sabe qué hacer. Es bonito celebrar estas tradiciones, pero hay que pensar también en el sufrimiento que se causa a los pobres animales, ellos también sienten y sufren”, manifiesta, mientras recuerda con nostalgia esa etapa de su niñez y el cariño especial que existía entre ella y Canelo.
Recomendaciones para los dueños de mascotas
Ante estas situaciones, el especialista Medardo Moreno, recomienda a los dueños de mascotas que “se debe minimizar todo el ruido que entra a las casas, cerrando las ventanas y las puertas; se puede tener a la mascota dentro de un cuarto donde esté más cómodo y sienta menos el impacto del ruido; también se le puede crear un refugio dentro de la casa con almohadas y cobijas para que se sienta más segura y tranquila ante esas explosiones; ofrecerle elementos de distracción como alimentos y juego; no castigar pero tampoco mimar demasiado a la mascota en esos momento. “También es posible preparar a los animales respecto a los ruidos”, explicó.








