Durante los controles vehiculares, las autoridades inspeccionaron 3,466 vehículos y aplicaron 2,505 pruebas de alcoholemia para identificar a conductores que representaban un riesgo para la seguridad vial.
Estos operativos forman parte de los esfuerzos de la Policía Nacional para reducir los accidentes de tránsito y garantizar la seguridad de los ciudadanos. Según datos oficiales, la conducción bajo efectos del alcohol es una de las principales causas de siniestros viales en el país.
Las autoridades reiteraron el llamado a los conductores a respetar las normativas de tránsito y evitar el consumo de alcohol al volante, recordando que este tipo de infracciones no solo pone en riesgo sus vidas, sino también la de otros usuarios de la vía.








