En una entrevista para Informe Pastran, Somarriba detalló que la plaga fue detectada en Nicaragua hace seis meses y, desde entonces, se han reportado alrededor de 2,500 casos en animales, siendo el ganado bovino el más afectado, con más de 1,900 casos, particularmente en terneros.
Además de los bovinos, el gusano barrenador ha infectado a cerdos, caballos, gatos y perros en distintas regiones del país. La situación también es preocupante en los países vecinos, como Panamá y Costa Rica, donde la plaga ha tenido un mayor impacto. Panamá ha reportado más de 35,000 casos en animales y 73 en humanos, mientras que Costa Rica ha contabilizado más de 7,000 casos en animales.
Para enfrentar esta plaga, el IPSA, en coordinación con el Ministerio de Salud, ha implementado diversas estrategias, incluyendo la liberación de moscas estériles mediante avionetas, un método destinado a frenar la reproducción del gusano barrenador. Estas medidas se están enfocando en las zonas fronterizas con Costa Rica y en regiones afectadas como Matagalpa, donde se ha visto un mayor número de infecciones.
Somarriba también mencionó que el IPSA está colaborando activamente con los productores para introducir nuevos productos que combaten eficazmente la plaga. Entre estos destaca un polvo especial que, en presentaciones de 10 gramos, mata a los gusanos barrenadores en pocos minutos tras su aplicación.
La plaga representa un serio riesgo tanto para la salud humana como para la ganadería, un pilar fundamental de la economía del país. Las autoridades han instado a la población y a los productores a mantenerse vigilantes y colaborar con las medidas de control para evitar la propagación del gusano barrenador en Nicaragua.








