Según datos oficiales, hasta la fecha se han registrado un total de 16.938 casos de esta plaga en el país, de los cuales 8.588 corresponden a ganado bovino, 6.739 a porcinos, 638 a caninos, 629 a equinos, 216 a ovinos, 74 a caprinos, 30 en humanos, 11 en aves y tres en conejos.
"Estamos en alerta con los hermanos del Minsa (Ministerio de Salud), porque eso no lo dejamos pasar. Les hacemos análisis e inmediatamente les hacemos la comprobación, pero ahí nomás se le saca el animal. Es doloroso y también ver eso es fuerte”, expresó Somarriba en declaraciones a la emisora oficialista La Primerísima.
Los casos confirmados han sido detectados en fincas de los departamentos de Río San Juan y Rivas, así como en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur, zonas fronterizas con Costa Rica. De acuerdo con las autoridades, la plaga habría ingresado al país a través de este territorio limítrofe.
El gusano barrenador es una larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, que parasita heridas abiertas en mamíferos, incluidos los seres humanos, causando dolor, infecciones y graves afectaciones a la salud. En el sector ganadero, la plaga representa un problema de gran impacto económico debido a las pérdidas que genera en la producción de carne y leche.
El gobierno de Nicaragua mantiene una vigilancia epidemiológica en las zonas afectadas, en coordinación con el Ministerio de Salud y los ganaderos, con el objetivo de contener la expansión de esta plaga y evitar más infecciones en personas y animales.








