Los dos países se comprometieron así en no ser los primeros en desplegar armamentos estratégicos en el espacio.
Riabkov afirmó que junto a su colega centroamericano copreside la comisión intergubernamental para la cooperación económica y científico-técnica que funciona esta jornada en el jardín de la cancillería.
Nosotros abordamos varios aspectos de la cooperación práctica que está en pleno desarrollo y se enriquece con nuevos proyectos y estamos muy agradecidos al gobierno del presidente Daniel Ortega, subrayó el vicecanciller.
Deseó el diplomático ruso una victoria del Frente Sandinista en las elecciones presidenciales del 6 de noviembre próximo, y patentizó la determinación común para impedir el despliegue de armas ofensivas en el cosmos.
El significado de ese acto radica -puntualizó Riabkov- en que aumenta el número de países que como Rusia están seguros de que mediante decisiones políticas se ponga un freno a la aparición de armas ofensivas en el espacio, donde aún no existen, aclaró.
Afirmó la fuente que la cifra de Estados con el mismo parecer a Moscú se acerca a dos docenas, y estamos muy satisfechos por contar entre ellos con Nicaragua, un aliado en América Latina, enfatizó el vicetitular de Asuntos Exteriores.
Al firmar la declaración hacemos más fuerte el contenido de nuestra cooperación política y entendimiento mutuo, constató.
Molina indicó por su lado que la firma de ese acuerdo y las declaraciones de Riabkov hablan de cómo se fortalecieron las relaciones bilaterales y del rol de Rusia como 'una parte muy importante en el balance para el mantenimiento de la paz'.
Significa además que Nicaragua apoyará cualquier iniciativa para reforzar la paz y seguridad en el mundo, reafirmó el vicecanciller de la nación centroamericana, quien fungió durante largo tiempo como embajador aquí.







