Según el Ministerio Público, Suárez Martínez habría colaborado con Jeffrey José Cortés Olivas, contador general, y Joel Emilio Cabrera Oregón, gestor de instalaciones, para desviar fondos hacia sus cuentas personales. La investigación determinó que la empresa Coralsa, operadora de la franquicia en el país, registró pérdidas por un total de 1 millón 957 mil 199 córdobas.
El fraude, según las pesquisas, se ejecutaba simulando pagos por vacaciones, combustible, impuestos municipales y otros gastos inexistentes. Mientras Cortés Olivas manipulaba los registros contables en el sistema SAP, Cabrera Oregón realizaba las transferencias a sus cuentas, y Suárez Martínez se encargaba de encubrir los movimientos fraudulentos.
El juicio por hurto mediante medios informáticos, contemplado en la Ley Especial de Ciberdelitos, será evaluado por el juez Wilfredo Ramírez Lacayo, quien determinará la responsabilidad de la acusada con base en las pruebas presentadas por la Fiscalía.
Por su parte, los otros dos implicados continúan prófugos, mientras las autoridades refuerzan la búsqueda para capturarlos y presentarlos ante la justicia.








