Durante el mismo período, las autoridades detuvieron a 4,261 conductores por conducir bajo la influencia del alcohol, poniendo en riesgo no solo sus vidas, sino también las de otros ciudadanos.
En la última semana, del 2 al 8 de septiembre, se registraron 285 suspensiones de licencias y 110 personas fueron detenidas por conducir en estado de ebriedad. Esta medida forma parte de las acciones continuas de la Policía Nacional para garantizar la seguridad vial y reducir los accidentes relacionados con el consumo de alcohol.
El comisionado Vanegas enfatizó la importancia de cumplir con las normativas de tránsito y las graves consecuencias de conducir bajo los efectos del alcohol, tanto para los conductores como para el resto de la comunidad. La Policía Nacional continuará implementando controles y sanciones para mantener las carreteras seguras.








