La acción fue realizada por especialistas del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA) tras un operativo para garantizar la seguridad de la población y del animal.
El reptil fue avistado previamente en la comunidad El Rosario, donde se encontraba cerca de viviendas, aparentemente en proceso de construir un nido, un comportamiento característico de su época de reproducción. Ante el riesgo que representaba tanto para los habitantes como para el propio cocodrilo, el MARENA decidió intervenir.
"Reubicarlo a un lugar adecuado no solo protege a los pobladores, sino que también asegura que el cocodrilo tenga un entorno seguro para su desarrollo, lejos de las amenazas humanas", explicó un representante de la institución.
El Delta del Estero Real, un ecosistema reconocido por su biodiversidad, es un hábitat ideal para esta especie, que juega un papel importante en el equilibrio de los ecosistemas acuáticos.
MARENA reiteró su llamado a las comunidades cercanas a zonas naturales para que reporten de inmediato cualquier avistamiento de fauna silvestre en áreas pobladas, evitando interacciones que puedan poner en peligro tanto a las personas como a los animales.








