Los pinoleros fallecieron ahogados en el río Bravo el 26 de mayo de este año, en su intento por alcanzar el sueño americano, y sus cuerpos quedaron en la Morgue el Laredo Texas en Estados Unidos, informó la organización Texas Nicaraguan Community.
El cuerpo y las cenizas fueron entregadas a sus familiares quienes podrán darle cristiana sepultura.








