La epilepsia se encuentra en el lugar número seis de las enfermedades crónicas más frecuentes de Nicaragua, según Mapa de la Salud 2021, publicado por el MINSA, donde se indica que hasta el año pasado se registraban 33,797 personas afectadas.
Mientras tanto, a nivel departamental en Estelí, la epilepsia ocupa el lugar número tres de las enfermedades crónicas más frecuentes, registrándose hasta el año pasado 1,624 personas afectadas, según las estadísticas del SILAIS Estelí.
En la ciudad de Estelí, recientemente una señora sufrió una crisis de epilepsia que la hizo desplomarse cuando viajaba en un bus urbano del barrio El Rosario. El ataque epiléptico provocó que la señora perdiera el conocimiento durante varios minutos y fue auxiliada por otra pasajera.
La pasajera que auxilió a la señora afectada fue Belky Reyes, una activista esteliana, defensora de los derechos de las mujeres, quien se solidarizó con la pobladora y llamó a servicios de emergencia, pero no fue atendida, por lo que se quedó cuidándola en la vía pública hasta que la señora empezó a recordar la dirección de unas amistades hacia dónde se dirigía.
Reyes llevó a la afectada a su destino y al confirmar que estaba segura en el lugar, se retiró. En el lugar, las amistades de la señora le confirmaron que efectivamente padece de epilepsia.
¿Se puede prevenir la epilepsia?
El doctor Benito Salmerón explicó a que existe la prevención primaria, que es para evitar padecer esta enfermedad, y la prevención secundaria, que ayuda a reducir las crisis o ataques epilépticos:
"En cuanto a la prevención primaria: Es importante prevenir las lesiones cerebrales traumáticas, que pueden ocurrir en cualquier edad en accidentes o en caídas; también reduciendo la posibilidad de tener accidentes cerebrovasculares y enfermedades cardíacas; controlando las enfermedades crónicas principalmente la hipertensión arterial, la diabetes, insuficiencia cardiaca, colesterol alto y el aumento de los triglicéridos", explica el doctor Benito Salmerón.
"Otra forma de evitar padecer epilepsia es tener todas las vacunas correspondientes, protegiéndose así de enfermedades que puedan conllevar algunas de ellas a contraer epilepsia; lavarse las manos y preparar los alimentos de una manera segura, la infección llamada cisticercosis es la causa más frecuente de la epilepsia en todo el mundo; mantenerse sana durante el embarazo porque algunos problemas durante el embarazo o el nacimiento del bebé puede ocasionar epilepsia a la madre o al bebé", continúa señalando el doctor.
"La prevención secundaria es cuando ya se tiene la enfermedad, pero se puede ayudar a reducir los ataques epilépticos, lo que se puede lograr con un buen diagnóstico tratando muy bien la causa; también tomando su medicamento el el horario y la dosis que debe ser; acudir a sus citas y haciéndose todos los chequeos que el médico está orientando; además, participar en las actividades de educación sobre su enfermedad para que él mismo se ayude a mantenerse controlado y así evitar nuevas convulsiones", concluyó el doctor Benito Salmerón.
Por su parte, la Asociación Andaluza de Epilepsia, indica que "en la gran mayoría de las personas que padecen epilepsia, las crisis ocurren de manera aparentemente espontánea. Sin embargo, algunas personas refieren tener crisis relacionadas con algunos factores desencadenantes inespecíficos, y en un grupo reducido las crisis se producen inducidas por estímulos específicos".
Habitualmente las crisis epilépticas ocurren de forma espontánea. Sin embargo, hay algunas circunstancias que pueden precipitar su aparición. El conocimiento de estos factores desencadenantes o precipitantes puede permitir evitarlos modificando el estilo de vida, lo cual disminuirá la frecuencia de las crisis.
Dicha asociación destaca entre los factores inespecíficos de las crisis epilépticas: el estrés emocional, las fiebres, la falta de sueño, incumplimiento del tratamiento, ingesta de bebidas alcohólicas, entre otras. Mientras, en los factores específicos menciona: estímulos luminosos; sensoriales de movimiento o complejos como la lectura, la música, la comida, así también, el acto de cerrar los párpados.
¿Qué hacer ante un ataque de epilepsia?
La mayoría de las crisis epilépticas son breves y terminan por sí mismas, no siendo necesario hacer nada para detenerlas.
De acuerdo al sitio web “Vivir con Epilepsia” Cuando se aplican correctamente las medidas de primeros auxilios durante una crisis se evitan complicaciones que pueden ser peligrosas. A continuación se indica la actitud que debe mantenerse durante los tipos de crisis más habituales.
- Ayudar a colocarle en el suelo, evitando que se lastime.
- Colocar una almohada o manta doblada bajo la cabeza, para que no se golpee contra el suelo.
- Quitarle las gafas y aflojar el cinturón y las prendas de ropa apretadas.
- Retirar objetos punzantes o cortantes con los que se pueda herir y fuentes de calor con las que se pueda quemar.
- No introducir objetos en su boca ni intentar administrar medicamentos orales.
- No sujetarle con fuerza para evitar sus movimientos.
- Después de la crisis dejarle descansar tumbado sobre un costado. De esta forma si tiene vómitos, saliva o flemas no pasarán a sus pulmones.








