Jueves 5 Noviembre 2026
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Jorge David, soñaba con ser chef y construirle una casa a su familia, un accidente de tránsito lo dejó en estado vegetal

Los sueños de un niño suelen estar sumergidos en el océano  de la esperanza, de la inocencia; esos sueños son como agua cristalina dulce, que pareciera apartar a ese pequeño del árido egoísmo, pues cuando sueña o se visiona en el futuro hay imágenes en las cuales se imagina doctor, para curar el dolor físico en otros, bombero, etc., o construir una casa mejor para sus padres y el resto de su familia, esto último era lo que Jorge David Saénz, de tan solo ocho años, manifestaba.

 Jorge David Saénz,
Jorge David Saénz,
Nicaragua

Él también se planteaba ser chef, la alegría que transmitía a través de su sonrisa, era para su familia y allegados como el arcoíris que aparecía después de un día lluvioso y nublado. Sin embargo, ese niño juguetón, activo, dinámico, ahora se encuentra postrado en una cama, una cama a la cual se acerca su progenitora, Mariana Aguirre de 27 años para levantarlo y acariciarlo con los brazos del amor.

 Ella comentó, para el periodista Lesber Quintero, que el pequeño, quien cursaba el segundo grado  sufrió un accidente de tránsito que lo dejó en estado vegetativo, que le impide movilizarse, hablar incluso. Aguirre

  “una lesión severa en el cerebro que lo dejó en este estado en el cual ni siquiera logra comunicarse con nosotros por medio de señas, ya que además de no poder hablar, tampoco mueve sus brazos y piernas”, relató  Velásquez de 27 años, quien habita en el kilómetro 17 de la carretera a Masaya, específicamente contiguo al costado norte de la planta industrial - Tip Top.

Explicó que la tragedia ocurrió aproximadamente a las 6: 30 de la tarde del pasado 7 de julio, cuando el niño cruzaba con su abuela de oeste a este, la carretera que conecta la ciudad de Managua y Masaya, por el kilómetro 17.

“Mi mamá trabaja lavando ropa y esa tarde había salido con el niño a traer una ropa a una casa vecina, para lavarla y cuando venían de regreso sucedió lo que nunca nos imaginamos y que cambió para siempre la vida de mi hijo, porque después de ser un niño lleno de alegría, jugar, estudiar y ver dibujos animados, ahora permanece la mayor parte del día en una cama y a ratos en mis brazos”, detalló.

Dijo que el niño logró cruzar con su abuela el carril de la carretera que va en dirección de Managua a Masaya, pero cuando cruzaban por la autopista que viene en dirección contraria, el niño fue impactado por un vehículo rojo, cerca de la parada de buses del kilómetro 17.

“El carro era conducido por un hombre que salió de trabajar de la Tip Top y mi hijo al ser impactado fue catapultado a la orilla de la carretera, y al caer entre una canaleta se golpeó su cabeza y a los 10 minutos que llegué al lugar sólo me quedó viendo por unos segundos y luego cerró sus ojos y perdió el conocimiento”, explicó.

Agregó que el niño fue trasladado al hospital Manuel de Jesús Rivera “La Mascota” de Managua, donde los médicos le confirmaron que, debido a la lesión cerebral, el niño quedaría en estado vegetativo además de resultar con fractura en su pie izquierdo.

La mamá refiere que la policía de tránsito concluyó que la causa del accidente fue falta de precaución e imprudencia peatonal y que por esta razón el conductor del vehículo no le brindó ninguna ayuda económica.

“La resolución del accidente es injusta, porque el conductor venía a exceso de velocidad en una zona muy transitada por personas y como madre soltera es muy difícil la situación que estoy atravesando, porque no puedo trabajar debido a que tengo que estar pendiente de mi hijo todo el tiempo”, refirió.

Indicó que además de Jorgito, también es madre de dos niñas de uno y seis años y que por ser de escasos recursos requiere de la ayuda de la población para poder atender las necesidades de su hijo.

“Yo necesito que me apoyen con pampers, leche, toallas húmedas, una silla o coche en el que pueda movilizarlo y comida especial que Jorgito requiere, ya que le hicieron una traqueotomía y se alimenta por una sonda”, manifestó.

Si usted desea colaborar  con este pequeño y su madre, quien añora ver a su hijo, caminar, corre, pero sobre todo decirle te amo mamá puede llamar al celular 8762-1331.

Con información de Lesber Quintero