Las ventas ambulantes nacen de la necesidad de llevar el producto hasta el cliente con tal de que este sea comprado; de igual manera, no todos los comerciantes cuentan con el ingreso necesario para tener un módulo en el mercado municipal.
Desde carretones, triciclos, mesas, asientos de madera hasta en el hombro, los comerciantes movilizan su mercancía hasta un punto fijo o caminan por las calles de los dos mercados de Jinotepe, incluso en los barrios aledaños a estos, mientras ofertan sus productos.
Bajas ventas en todos los sectores
La crisis económica que vive el país, ha afectado el plan de gastos de cada familia nicaragüense que se trata de acoplar a los aumentos diarios del combustible, que indirectamente hace que los alimentos incrementen su precio y a la vez que estos se escasean, así lo aseguró la vendedora de perecederos Claudia Molina.
“Si la gasolina sube, absolutamente todo lo que tiene que ver con los alimentos también. En estos tiempos nada se salva porque diario aumentan los precios de las verduras, las frutas, los granos básicos y las ventas solo bajan. La situación nos tiene mal a todos” dijo la comerciante.
La incertidumbre que viven diariamente los nicaragüenses con saber que pasará el día de mañana, con respecto a la economía es enorme y desgastante; muchas personas no consolidan el sueño pensando en qué si su salario, o la pequeña entrada de dinero que reciben, será suficiente para abastecer la alimentación en sus hogares.
“El futuro de este país está bastante incierto. Lo que si te puedo decir es que a nivel económico no se le mira mejor y de seguir así, básicamente, las personas seguirán con la misma dinámica de que el poco dinero que agarran, solo van a cambiar cierto porcentaje de este, porque todo mundo está a la expectativa del aumento del combustible y de los alimentos” declaró el cambista Francisco Laytun.
Espera de mejoras
Aunque la situación económica se ha complicado día a día, muchos comerciantes no pierden la esperanza de que esta cambie, o por lo menos puedan vender casi toda la mercancía que alistan antes de salir a las calles jinotepinas.
Según la vendedora de cocos Yolanda Jarquín, los comerciantes deben de tener fe en el Señor para que toda su mercancía se venda. “Primero nos encomendamos al Señor, al Altísimo. Nuestro negocio se lo ponemos al Señor primero porque es Él que suple todo. Por la situación del país se vende, pero ha estado bajo, pero gracias a Dios siempre luchamos para seguir” indicó la vendedora.
Incluso vendedores de otros departamentos vienen a Jinotepe, esperanzados en que en esta ciudad tengan mejores ingresos para suplir con la inversión que tienen en sus productos. El comerciante Francisco Rivas, originario de Masaya, tiene 25 años vendiendo piñatas en Jinotepe, distribuye su producto en puestos de otros comerciantes en el mercado municipal y también camina por las calles del mercado viejo ofreciéndolas.
“A veces a uno le va bien, a veces más o menos y otras no se vende nada. En estos días se ha visto una gran baja en el negocio de las piñatas y no solo en estas, otros comerciantes que son mis clientes me han comentado que las ventas se han paralizado” comentó el vendedor.
Datos no prometedores
La canasta básica de 53 productos, incrementó 986 córdobas en 10 meses del año 2021. Los combustibles aumentaron casi 30 semanas de las 52 del año. En los mercados prevaleció un alza generalizada de precios en la comida, la ropa y calzado, aseguró el diario La Prensa.
El Banco Central se vio forzado en diciembre, del año pasado, a elevar su previsión inflacionaria, al pasarla de 5 y 6 por ciento inicialmente a un rango de entre 6 y 7 por ciento, unas de las previsiones más altas en Centroamérica.
Según datos del Consejo Monetario Centroamericano, en noviembre 2021 la inflación se ubicó en 5.72%. Diciembre suele ser un mes inflacionario, lo que indicaría que el país habría cerrado con un incremento de precios por encima del 6%, una tasa que estaría casi en el mismo nivel de crecimiento económico esperado para el 2021.







