La mayoría de los pescadores han optado por mover sus pangas a la costa, colocándolas frente a los ranchos de los Palacios, un sector que ofrece mayor seguridad ante el embate del mar. Durante estas labores, uno de los rescatistas sufrió una lesión mientras intentaba asegurar una de las embarcaciones, lo que resalta el peligro al que se enfrentan los trabajadores del mar bajo estas condiciones extremas.
La situación en Morrito, en Río San Juan, no es menos preocupante. Desde la mañana de este jueves, se reporta un oleaje inusualmente alto debido a las intensas lluvias que no han cesado en la región, afectando a los pescadores y habitantes de la zona, quienes toman precauciones para evitar pérdidas materiales y personales.
Las autoridades han emitido alertas preventivas, instando a los pescadores y dueños de embarcaciones a mantenerse vigilantes y a tomar las medidas de seguridad necesarias hasta que las condiciones climáticas mejoren.








