En el Sistema Penitenciario "Santos Bárcenas Centeno" en León, 135 personas fueron liberadas, incluyendo 10 mujeres. En el Sistema Penitenciario de Cuisalá, en Chontales, 110 reos regresaron a sus hogares para reunirse con sus familias.
Esta medida tiene como objetivo facilitar la reintegración social de los reos, permitiéndoles convivir con sus seres queridos y contribuir positivamente a sus comunidades. Además, refleja un esfuerzo por parte del Ministerio del Interior para fomentar la rehabilitación y la reintegración, promoviendo la educación, el trabajo y el deporte dentro de los centros penitenciarios.
Las autoridades esperan que estas acciones reduzcan la reincidencia y fortalezcan los lazos familiares, proporcionando a los exreclusos una base sólida para comenzar una nueva etapa en sus vidas. La sociedad nicaragüense es testigo de estos esfuerzos, y muchos esperan que los liberados puedan encontrar oportunidades laborales y sociales que les permitan vivir de manera digna y constructiva.








