Gracias a la insistencia de sus seres queridos y a la presión ejercida por la comunidad, se reactivaron las investigaciones, lo que ha permitido obtener elementos clave para determinar las circunstancias en que fue asesinada esta joven mujer.
El caso de Celsa, quien fue hallada sin vida en condiciones sospechosas, había generado indignación entre los pobladores de la zona, quienes exigían justicia. Hoy, la familia recibe con esperanza los recientes avances, aunque aún esperan que se capture y procese al responsable o los responsables del crimen.
"Queremos justicia y que su nombre no quede en el olvido", expresó uno de sus familiares, quien agradeció a la población por su solidaridad y al Ministerio Público por continuar las diligencias.
El caso permanece bajo investigación y las autoridades han reiterado su compromiso de llevar a los culpables ante la justicia. Mientras tanto, la comunidad de Nueva Guinea sigue exigiendo que se ponga fin a la impunidad en los crímenes contra mujeres.








