Si hacemos un sondeo y preguntamos a 10 personas si tienen deudas, seguramente 11 dirán que sí. Y es que la mayoría de nicaragüenses vivimos “enjaranados”. Generalmente solemos escuchar, “agarré al fiado está mudada, esos zapatos, ese carro, ese ropero, porque si no es fiado difícil que tenga mis cositas, o el salario no me da para comprarlo de un solo”.
Aunque, muchas veces las deudas son en cosas innecesarias como maquillajes caros, joyas, artículos personales que no son prioridad, o simplemente adquirimos un artículo del hogar que tal vez ya tenemos en casa, como televisor, equipo de sonido, solo por querer estar a la moda con el más actual, sin medir las consecuencias que esas compras nos pueden traer a nuestras finanzas.
¡El crédito es tan importante como tu salud! ¿Llevás un balance de tus finanzas? ¿A cuántas personas o compañías le debés? ¿Cuántas tarjetas de crédito tenés ‘fundidas’? ¿Vale la pena esa deuda? ¿Estás preparado para pagar esa jarana? Muchas son las preguntas que rondan en cuanto a este tema.
De acuerdo al sitio eleconomista.es, el crédito, es un “contrato por el cual una entidad financiera pone a disposición del cliente cierta cantidad de dinero, que éste deberá devolver con intereses y según los plazos pactados. A diferencia del préstamo, ese capital no ha de tener necesariamente una finalidad prefijada (como la compra de un inmueble, en el caso de un préstamo hipotecario)”.
Ruddy Silva, contador y creador del blog “Cada centavo cuenta”, menciona en cuanto al crédito que “hay que tomar al toro por los cuernos, es decir no andar haciendo falsas expectativas o pensar lo que muchas personas creen acerca de éste, creen que es más dinero, que es una ayuda, hay que ser bastante directo con este concepto (crédito) y creo que el mejor concepto sería, es dinero prestado del banco que te genera intereses si no lo pagas en el plazo acordado”.
Para el especialista las personas pueden sacar mucho provecho del crédito, “siempre y cuando tenga una buena educación financiera, de no ser así, deben buscarla antes de acoger el crédito, uno de los errores es que nos dan el vehículo sin saberlo manejar, es decir te dan crédito, pero vos nunca en tu vida supiste manejar tus finanzas”, indica.
Un banco nacional refiere en su página en cuanto al tema “Cómo cuidar tu crédito”, que “la administración adecuada de tus créditos tiene impacto positivo en tu finanza personal, al mismo tiempo es importante porque determina tu historial de crédito. Éste demuestra cómo manejaste tus créditos en el pasado y tiene vigencia por mucho tiempo, formando parte de tu perfil financiero”.
Así mismo señala que el historial de crédito proporciona información valiosa a las instituciones financieras y comerciales a la hora de solicitar financiamiento de cualquier tipo (consumo, inversión, financiamientos de electrodomésticos, vivienda, automóviles). Por esas razones, un buen manejo de tus créditos te dará mayor facilidad en su obtención, además de una reducción en el costo de financiamiento, añade.
¿Para qué podemos utilizar el crédito?
Según el contador, el crédito se puede utilizar para obtener bienes más rápidos, “estos pueden ser casas, terrenos, carro, es decir todo este tipo de cosas las puedes obtener más rápido porque no vas a trabajar tantos años para tenerlo, se puede obtener dinero para montar un negocio, para emergencia y finalmente para construir una reputación, es decir que otros bancos o instituciones financieras te puedan prestar a través del crédito existente que ya tienes”, aclara.
¿Qué tan viable es usar un crédito para comprar artículos del hogar? Un sociólogo que prefirió omitir su nombre, explica que un principio de economía clásica dice que el consumo debe hacerse del ahorro. “Nunca de financiamientos externos, es decir, préstamos, o formas de financiamiento por temporada u otra forma. Nunca debe hacerse. Los préstamos y/o adelantos de recursos financieros se deben utilizar en inversión para negocios. No para consumo. Comprar artículos para el hogar es un consumo y una, equivocada decisión”.
Al preguntarle qué aconseja a la población en cuanto a este tema, tomando en cuenta que hoy tenemos trabajo y mañana no, el sociólogo menciona “por favor no cometan ese grave error en administración de recursos personales. Mejor ahorre, o lo poco que tenga inviértalo en algún negocio, aunque no sea productivo, sino de servicios. Recuerden que el capital no debe dormir, nunca duerme, si se duerme pierde, deja de existir. Por favor, ahorro-inversión-negocios-utilidades. Este es el ciclo de la economía exitosa”.
Por su parte Gisella Canales Ewest, educadora financiera y creadora del blog “Dele peso a sus pesos” aclara que el latinoamericano en general “tendemos a buscar como tener las cosas de la forma más sencilla posible, es decir, si en vez de ahorrar dos, tres, cuatro meses, me lo pueden dar al crédito y lo pago después, lo hago de esa manera y no es que el crédito sea malo, el crédito nos ayuda a tener cosas que nos requeriría muchísimo más tiempo tenerla, pero ahí es donde a veces nos confundimos y lo usamos para cosas que sí podríamos comprar haciendo una pequeña espera o con un poco más de esfuerzo, cosas pequeñas”.
Canales Ewest, aconseja que el crédito hay que usarlo para cosas que realmente están fuera de nuestro alcance, de una forma de corto plazo, ¿Por qué? … “porque recordemos que por cada crédito nosotros pagamos intereses, pagamos comisiones y ya estamos dejando un registro de nuestro historial, de nuestro comportamiento, entonces no deberíamos usarlo a la ligera, sino ser muy estratégicos a la hora de usarlo, en el caso de los electrodomésticos, cosas similares, es increíble la cantidad de intereses que podemos llegar a pagar, de manera que un producto que supongamos se vende de contado en alrededor de 16 mil córdobas, podés fácilmente terminar pagando 28,30,35 mil córdobas por buscar como tenerlo al crédito, porque las tasas de intereses son sumamente altas, entonces es ahí donde tenemos que analizar cuando realmente amerita el crédito y cuando no amerita crédito”.
Errores más comunes
Silva manifiesta que los errores que cometemos cuando tenemos crédito es pensar que ese dinero se agrega a nuestro salario, “es decir que, si yo gano 15 mil pesos y me dieron un crédito por 15 mil, entonces ahora tengo 30 mil, claro que NO, son 15 mil del banco y 15 mil míos”.
¿Qué errores se cometen? “Que estamos pagando un préstamo con otro crédito, esto es un error garrafal, prácticamente las instituciones financieras se están dando cuenta de que no pudiste ni con el primero y ahora estás pidiendo otro”, dice.
Otro error que menciona es sobreendeudarnos. “Pensamos que tenemos 15 mil más los 15 del crédito, entonces hacemos vacaciones programadas por 30 mil, ese es un error muy terrible. El tercer error, es cubrir lujos y cosas innecesarias con el crédito, si de por sí tu salario no te da para darte los gustitos, ¿Por qué recurrir al crédito? Nos hace la vida mucho más difícil”.
Como cuarto error, según Silva, “es terrible ahorita que viene Semana Santa estar pagando las vacaciones con el crédito, no hay nada peor en el 2022 estar pagando las vacaciones que te diste en el 2021”.
Por su parte, Canales explica que “lo mejor es siempre preguntarme si ese crédito es indispensable, es decir, ¿es algo que no puedo comprar con mi dinero?, sino que tengo que hacerlo con crédito de otra persona a través del crédito, porque recordemos que cada cuota que nosotros asumimos, así sean 300, 500 córdobas quincenales, es un dinero del que ya no vamos a disponer, con el que ya no vamos a contar, entonces si yo ya sentía apretada mi quincena o apretado mi mes teniendo el 100 por ciento de mis ingresos, ahora restándole el pago de una cuota, obviamente voy a estar más ajustado, es ahí donde vos tenés que saber pensar qué situaciones amerita hacer ese esfuerzo de quedarse cada quincena o cada mes con menos dinero para destinarlo al pago de una cuota”.
Pensar muy bien el pedir un préstamo
Entre las consecuencias que se pueden tener al no estar llevando bien las finanzas, Silva menciona que en la parte crediticia, se va a tener una disminución del récord crediticio, “es decir las instituciones financieras te van a ver como alguien al que no le pueden prestar tanto dinero, también se tiene menos accesos a créditos, es decir, ya no te prestan los bancos, ahora te vas a las financieras y si no te prestan las financieras te vas a otras entidades, también está la mala reputación y como última instancia problemas legales, aquí en Nicaragua no tenemos prisión por deudas, pero les puede acarrear embargos de bienes”.
Este mismo concepto lo refuerza Elaine Miranda, especialista en finanzas y fundadora del blog “Plata con Plática”. Miranda es categórica al advertir que nunca se debe recurrir a un prestamista. En su artículo “Prestamistas, la cereza en el pastel de deudas”, detalla:
“Vos memorizate lo siguiente: entre más fácil sea que te den un crédito, más difícil va a ser para vos pagarlo. ¡Garantizado! Normalmente pensamos que ir al banco es lo más duro y es que son quienes más requisitos te piden, pero también son quienes te dan la tasa más baja. Luego vamos avanzando en requisitos menos rigurosos y tasas más altas con las microfinancieras, tarjetas de crédito, financieras y casas comerciales y cerramos con la cereza del pastel: los prestamistas. Prácticamente 0 requisitos, te dan el crédito inmediato, pero podés pasar años de años pagando”, refiere en su blog la especialista.
Continúa diciendo: “A lo que quiero ir con esto es que el prestamista, con esas tasas y bajo esas condiciones, nunca debería ser una opción. Aunque suene contradictorio, la peor razón para pedir un préstamo es que no tenés dinero… y suele ser exactamente la razón por la que pedimos créditos. Pero velo así: si no tenés dinero para pagar tus gastos y/o para vivir, ¿de dónde vas a sacar dinero para pagar el préstamo?”, reflexiona.
El creador del blog “Cada centavo cuenta”, finaliza diciendo que si se tiene problema con el crédito o con las finanzas, “es necesario buscar ayuda con un experto financiero para que les de asesoría y analice la situación y que te pueda dar los mejores consejos, hay que priorizar lo más importante, venimos de una crisis sociopolítica del 2018, de una crisis de coronavirus, de una inflación y ahora estamos con eso de los conflictos en Europa, la subida del precio del combustible, entonces son tantos problemas que se van acumulando, que ya comprar cosas que no sean de necesidad extrema, ya caen como un pecado financiero”.








