Miércoles 4 Noviembre 2026
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Dueños de juegos mecánicos de ferias: “ya no son rentables”

Poca demanda y altos costos de mantenimiento los hacen desaparecer.  Cada vez menos niños los visitan. “El celular los tiene atrapados”, se lamentan. Hubo un tiempo en que ir a disfrutar estos juegos, era una obligación familiar.    

“El Carrusel”, la aventura de miles de niños tiende a desaparecer, es ahora obsoleto y sus altos costos de mantenimiento amenazan a este juego.
“El Carrusel”, la aventura de miles de niños tiende a desaparecer, es ahora obsoleto y sus altos costos de mantenimiento amenazan a este juego.
Nicaragua

Los juegos mecánicos no solo son parques de atracción para niños, jóvenes y adultos sino también una parte integral de la cultura popular que acompaña a la ciudad en cada temporada de fiestas patronales que se celebran en el país y una forma de vida de sus dueños.   

Alberto, es un joven que subió a uno de los juegos mecánicos del parque de atracciones Sandoval para participar de la celebración de las fiestas patronales de Puerto de Corinto.  “Cuando era niño, esperaban la llegada de los chinamos en las festividades religiosas de La Cruz, ahí vendían algodón de azúcar, melcocha, palomitas, frutas de la temporada, y chicha, ahora traigo a mi niño y aprovecho para subirme a la rueda de Chicago,  porque me trae nostalgia de aquellos tiempos”, manifestó. 

La “rueda gigante” es uno de los juegos mecánicos de antaños poco rentables en las ferias, debido a lo costoso de su mantenimiento y transportación a los diversos parques de atracciones donde compiten con otros juegos más modernos y atractivos para los visitantes. 

José Francisco Sandoval, un artesano de León, se considera el primer fabricante de este tipo de juego y es además el creador del parque de atracción en la metrópolis, en la década de los años 70, época de auge para la industria de los chinamos en el mundo. Recuerda que en aquella época, armó un Carrusel, otro juego infantil, con unos caballitos de madera que habían traído del Japón. 

“La historia de estos juegos comenzó para mí en el 68, por mi tía Pastora Centeno, ella tenía un aparato como éste, unos caballitos de madera que su esposo Pedro Rivas le trajo del Japón y lo movilizaban a todos los departamentos por vagones del tren desde Granada a Managua, El Sauce, Corinto y Chinandega, en aquel entonces costaba un chelín la vuelta, luego subió a tres reales, 50 centavos y 1 córdobas”, relata Sandoval. 

Agregó que la mejor época en la que este tipo de negocios era rentable fue los años 70, cuando se trasladaban a los municipios durante las fiestas patronales. “En aquel entonces se ganaba bien, de 25 hasta 30 mil córdobas. De mi ganancia logré comprar mi terrenito y casa, sin embargo, la situación económica se descontroló con el cambio de la moneda, con la llegada de los millones a finales de los 80 y después de 40 años, de trabajo cansado porque esto es un desgaste de vida, me vi obligado a vender porque enfermé”, contó. 

Negocio obsoleto en declive  

Con el surgimiento de las redes sociales y la construcción de parques modernos infantiles, las expectativas no son las mejores para este sector laboral que observa un futuro incierto con un negocio casi obsoleto, que ahora es poco rentable y que cada día va en declive. 

“No podemos decir que este trabajo está bueno, ni regular a veces, además, los ingresos no son comparados con los gastos que se hacen para mantenerlos en funcionamiento, ya que estos equipos se mueven con diésel y gasolina, además se invierte en transporte, impuestos, permiso de las autoridades, mantenimiento de los equipos a veces tenemos que prestar para continuar la ruta”, explicó don José. 

Para don José y otros dueños de parques de atracciones, esta es una de las épocas más duras vividas para la industria del chinamo en Nicaragua, aseguran que enfrentan una crisis similar a la vivida con la pandemia del Covid-19 por la falta de visitantes, esta vez afectados por la suspensión de las fiestas religiosas.  

Malas vivencias por accidentes 

En temas de seguridad en los juegos mecánicos han reportado graves accidentes. El último de ellos, fue reportado el pasado 18 de febrero, cuando un parque de atracción apagó su chinamo, luego que una mujer cayó de forma accidental desde la parte alta de un vagón de la rueda de Chicago en Potosí, en El Viejo, Chinandega. 

Se conoció que además de la detención de la operaria, el parque tuvo que pagar una indemnización para apoyar a dos niños que quedaron huérfanos de madre. Actualmente, el chinamo instaló el parque y abrió su servicio en el sector de la arrocera, comunidad de Lechecuagos, en el municipio de León.

Hoy los dueños de estos parques de atracción heredados de generación en generación requieren contratar como mínimo a 12 personas, y garantizar la planilla salarial. En tiempos buenos, un trabajador puede ganar hasta 400 córdobas un fin de semana.  El carrusel es uno de los juegos más antiguos elaborados de barras metálicas y asientos de madera pintados a mano.

Los primeros que funcionaron en Nicaragua lo hacían con motores Dister que eran ocupados en los molinos y los adaptaban a un eje y este a una banda que le permitía dar vuelta y el movimiento del sube y baja. También se le fue adaptando frenos para detenerlo o acelerador para ponerlo en marcha, a medida que los modernizaron se les cambió a motores con la caja de cambio de vehículos y con la crisis del bloqueo a mediado de los años 80, funcionaron con la fuerza humana.

El carrusel y otros juegos mecánicos son parte del entretenimiento de los más pequeños en los parques de diversión y que le dan un ambiente de alegría a las fiestas patronales o religiosas que se celebran en la ciudad, barrio o comunidades del país, el problema es que cada vez llegan menos niños.