El cuerpo del pequeño Kevin Trinidad Sotelo Pérez, de 10 años, fue encontrado a las 10 de la noche del viernes, tras cinco horas de intensa búsqueda. El niño había sido arrastrado por las furiosas corrientes de la quebrada El Bosque, en la comunidad Chaguitillo, municipio de Villa Sandino, Chontales. Kevin se encontraba junto a su madre, Rosibel Pérez López, y su padre, Francisco Sotelo, cuando la familia intentaba regresar a su hogar. Al cruzar la quebrada, las aguas les arrebataron al menor de las manos, llevándoselo varios kilómetros río abajo, donde finalmente fue hallado sin vida.
Este doloroso hecho se suma a la desaparición de otras dos niñas en el mismo municipio de Chontales. Luz Mari Rodríguez Huete, de 9 años, y Frania Marín, de 11 años, fueron arrastradas por la crecida de un río en la comunidad Kamusasca cuando intentaban cruzarlo junto a sus madres. Hasta el momento, las niñas no han sido encontradas, y los equipos de rescate continúan buscándolas, mientras la comunidad se mantiene en oración y en una angustiosa espera.
Además, otro menor falleció en circunstancias similares en un departamento diferente, ampliando la magnitud de esta tragedia que enluta al país. La creciente de los ríos, causada por las recientes lluvias, ha generado gran preocupación entre las autoridades y los habitantes de las zonas rurales, donde los cruces de ríos y quebradas forman parte del día a día.
Ante esta situación, los pobladores exigen mayores medidas de prevención y seguridad, ya que las lluvias persistentes siguen representando un grave riesgo para las comunidades. Las autoridades han hecho un llamado urgente a la población para que eviten cruzar ríos o quebradas crecidas, y extremen las precauciones, especialmente en la temporada lluviosa que continúa afectando al país.
La tragedia ha dejado una profunda huella en las familias y en la comunidad de Villa Sandino, quienes lamentan la pérdida de Kevin y mantienen la esperanza de que las otras menores puedan ser encontradas pronto.








