Los accidentes de tránsito continúan siendo una de las principales causas de muerte y lesiones en el país. Las autoridades atribuyen estos incidentes, en gran parte, al exceso de velocidad, la conducción temeraria y el consumo de alcohol al volante.
Como parte de las medidas preventivas, la Policía Nacional ha intensificado los controles en las vías. Durante este periodo, se realizaron 1,543 pruebas de alcoholemia, se detuvo a 858 personas por conducir sin licencia, y se suspendieron 558 licencias de conducir. Estas acciones buscan reducir los índices de accidentalidad y fomentar una cultura de responsabilidad vial entre los conductores.
Las cifras reflejan la necesidad urgente de reforzar la educación vial y la vigilancia en carreteras. Las autoridades instan a la población a respetar las normas de tránsito y a ser más conscientes del peligro que implica no acatar las reglas, con el objetivo de evitar más tragedias en las vías.
El balance preliminar del mes deja en evidencia el desafío de reducir los accidentes de tránsito en el país, un problema que continúa cobrando vidas y generando consecuencias irreparables para cientos de familias.








