En el volcán Cerro Negro, se registró un sismo de magnitud 2.5 y profundidad de 8 kilómetros al sur del volcán, atribuido a fallas geológicas superficiales. Esta actividad no representa un peligro inminente, pero se mantiene bajo observación.
Por su parte, el volcán Masaya continúa con una desgasificación constante, incandescencia nocturna y la aparición de grietas profundas en el borde sur del cráter Santiago, lo que podría provocar deslizamientos en su interior. INETER recomienda precaución en las áreas cercanas.
En el Telica, un leve aumento de la microsismicidad ha sido detectado, lo que implica un riesgo de explosiones repentinas de gases y cenizas. Estas podrían afectar tanto a visitantes como a comunidades aledañas.
Adicionalmente, las lluvias recientes en las laderas del volcán Concepción incrementan la posibilidad de flujos de lodo, conocidos como lahares, que representan un peligro para los habitantes cercanos.
Mientras tanto, los volcanes San Cristóbal, Cerro Negro y Momotombo permanecen en relativa calma, según los reportes del INETER.
La institución aseguró que se mantiene un monitoreo constante de los colosos para garantizar la seguridad de la población y reiteró el llamado a las comunidades cercanas a estar atentas a los comunicados oficiales y evitar ingresar a las zonas restringidas.








