Racismo, amenazas y xenofobia: el mapa del odio digital
De acuerdo con el informe de la FIFA, el 20 % de los 240 000 contenidos ofensivos identificados correspondió a insultos racistas, una proporción que supera el 11 % registrado en la fase inicial del Mundial de Catar 2022. Además, el 14 % de los mensajes analizados contenía amenazas violentas y un 12 % incluía ataques xenófobos, es decir, más de uno de cada diez comentarios catalogados como dañinos. El organismo subraya que estos datos se refieren a publicaciones y respuestas vinculadas directamente al Mundial 2026, disputado en Estados Unidos, México y Canadá, y pone el foco en la escalada de agresiones dirigidas a futbolistas, cuerpos técnicos y miembros del colectivo arbitral a partir de resultados, errores arbitrales o decisiones deportivas.
La inteligencia artificial como filtro masivo, con límites evidentes
El documento detalla que, en esta edición de la Copa del Mundo, la inteligencia artificial ayudó a moderar 60,7 millones de comentarios en redes sociales, 47 millones más que cuatro años antes. De ese total, 9,2 millones de interacciones, equivalentes al 15 %, fueron bloqueadas de forma preventiva antes de ser visibles para el público general, al ser catalogadas como posibles fraudes, bots o contenido dañino. Pese a que el volumen de mensajes analizados manualmente (17,1 millones) fue inferior a los casi 20 millones del Mundial de Catar 2022, la FIFA sostiene que el refuerzo tecnológico permitió anticiparse y reducir la exposición de los protagonistas a ataques directos. La cifra de 240 000 publicaciones ofensivas fue confirmada tras una revisión humana específica, lo que, según el organismo, reduce el margen de error en la clasificación.
Infantino liga protección digital y salud mental
En la presentación del informe, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, reivindicó el uso de tecnologías de “última generación” y lo vinculó directamente con el bienestar emocional de futbolistas y árbitros. Afirmó que, “durante la Copa Mundial de este año, no sólo analizamos más de 17 millones de publicaciones y comentarios, sino que también interceptamos 240 000 mensajes de odio. Además, informamos a las autoridades policiales sobre cientos de cuentas que difundían amenazas, a fin de que adoptaran las medidas pertinentes. Nuestra determinación sigue intacta”. Para el dirigente, el Día Mundial de la Salud Mental era un marco idóneo para insistir en que la violencia verbal en línea tiene efectos reales sobre el rendimiento deportivo, la carrera profesional y la vida cotidiana de quienes la sufren, incluidas sus familias.
Cuentas bajo la lupa y cooperación con autoridades
El monitoreo descrito por la FIFA permitió identificar 2 905 cuentas que, según el informe, reunían las condiciones para una posible investigación penal por la gravedad de los mensajes difundidos. Entre ellas, 786 fueron remitidas a las autoridades policiales para su evaluación y eventuales acciones legales. El organismo destaca especialmente 232 cuentas que difundían contenido calificado como “especialmente grave y amenazante”, potencialmente asociado a riesgos concretos para la seguridad de personas vinculadas al Mundial 2026. Aunque el reporte no detalla países de origen ni plataformas específicas, sí subraya que la respuesta no se limitó a bloquear contenido, sino que buscó documentar los hechos y compartir evidencias con cuerpos de seguridad, lo que apunta a una estrategia de responsabilidad compartida entre organizadores del torneo y autoridades nacionales.
Árbitros en la diana: del doxing al acoso abierto
Uno de los ejes del informe es la protección al colectivo arbitral. Según la FIFA, durante el Mundial 2026 se implementaron medidas específicas para blindar a los miembros del equipo arbitral frente a agresiones en redes sociales, en particular las derivadas del doxing, es decir, la divulgación malintencionada de datos personales y privados. El director de la División de Arbitraje de la FIFA, Pierluigi Collina, advirtió que “los comentarios ofensivos que reciben los integrantes del cuerpo arbitral en las redes están a la vista de todos, incluidos sus familiares y amigos. Nadie debería ser víctima de acoso en su lugar de trabajo”. Las acciones incluyeron monitoreo reforzado sobre perfiles de árbitros, intervención rápida sobre publicaciones que exponían direcciones o información familiar y un contacto más directo con plataformas para acelerar reportes. Para la organización, el siguiente paso será consolidar estos protocolos en otros torneos y negociar con las redes sociales estándares de actuación más homogéneos frente al odio digital.







