García, agente libre y sin la marca de LIV en Madrid
El torneo madrileño ha supuesto el estreno público de la nueva etapa de Sergio García. El golfista castellonense explicó tras la segunda jornada que ha quedado liberado de su vínculo con LIV y, en consecuencia, ya no está obligado a vestir la equipación de la Liga saudí ni de los Fireballs, el equipo con el que competía. Sobre el césped del Open de España luce ahora una gorra con el logo de su canal de YouTube, proyecto que impulsa junto a Angela Atkins, y un polo personalizado con la inicial de su nombre, mientras su caddie todavía utiliza la antigua bolsa por cuestiones logísticas del torneo.
Un presente abierto: circuito europeo, Ryder y PGA Tour
La ruptura contractual sitúa a García en un escenario inédito: “Ya soy agente libre. Estoy contento, ahora puedo encarar el futuro más suelto, con más opciones y a ver qué soy capaz de conseguir de aquí a que empiece la temporada”, resumió el castellonense. En su horizonte inmediato aparece el regreso estable al circuito europeo y el objetivo de pelear por una plaza para la próxima Ryder Cup, sin descartar la posibilidad de reabrir la puerta del PGA Tour. Sobre el nuevo modelo LIV 2.0, el jugador fue tajante al admitir que todavía no ha tomado “ninguna decisión” y que, si la competición sigue adelante, valorará su encaje antes de comprometerse de nuevo.
Un -4 que sabe a poco para el castellonense
En lo estrictamente deportivo, García firmó el par en el día y se sitúa en -4 en la general. La tarjeta llegó tras una vuelta con tres birdies y tres bogeys, en la que, según su propio análisis, el juego fue mejor que el resultado. Varios putts se escaparon por escasos centímetros y los pocos errores cometidos se tradujeron en castigos inmediatos en el marcador. Pese a ello, el castellonense se mantiene con opciones razonables de acercarse al liderato en las rondas del fin de semana, especialmente si afina la definición sobre los greenes y aprovecha su mayor libertad competitiva para reconstruir confianza en su calendario.
Chacarra se mantiene en la pelea infiltrado y a base de putt
La otra historia española del día la protagoniza Eugenio Chacarra, que aguanta con -7 pese a jugar con un dedo del pie derecho roto. El madrileño fue infiltrado para poder competir y explicó que lo hizo sin sentir los dedos del pie, una circunstancia que afecta directamente a su apoyo en el swing. “Mentalmente no confío en que pueda hacer bien el swing, me duele sobre todo con el driver”, admitió. La lesión limita su condición de gran pegador, pero el jugador se sostuvo gracias a un rendimiento muy sólido con el putt y a su capacidad para gestionar las sensaciones, clave en su estilo de juego.
A la caza del título y puntos para la Race to Dubai
Más allá del dolor, Chacarra se mantiene con aspiraciones de triunfo en el Open de España y continúa sumando para escalar en la Race to Dubai, la clasificación del circuito europeo. El liderato provisional de Gran Forrest con -9, seguido por su compatriota Connor Syme y el suizo Joel Girrbach en -8, obliga al madrileño a exprimir sus opciones en las jornadas decisivas. Su plan pasa por minimizar riesgos desde el tee para proteger el pie y confiar en que el putt siga respondiendo. De lograr mantenerse en la pelea hasta el domingo, reforzará no solo su posición en la Race to Dubai, sino también su imagen de jugador capaz de competir al máximo nivel pese a contratiempos físicos significativos.
Ayora se engancha al torneo y España mira al fin de semana
Entre los demás españoles destaca Ángel Ayora, que marcha con -5, un golpe mejor que García. El jugador reconoció que su vuelta le supo a poco por los putts fallados en los primeros nueve hoyos y por algunas calles erradas en los segundos, pero dejó una brillante sacada de búnker en el hoyo 4 que arrancó la ovación del público madrileño. Con Chacarra a -7, Ayora a -5 y García a -4, España encara el fin de semana con un ramillete de opciones reales de victoria ante líderes foráneos. Las próximas rondas servirán para medir hasta dónde llega el efecto de la nueva libertad competitiva de Sergio García y la capacidad de resistencia de Eugenio Chacarra en su carrera por el título y por seguir avanzando en la Race to Dubai.







