Ceferin cuestiona la confianza en la gobernanza del fútbol mundial
En un vídeo proyectado durante la inauguración del foro, Aleksander Ceferin denunció que los principios de unidad, transparencia y gobernanza que deberían regir el fútbol fueron ignorados por personas que, a su juicio, habían prometido protegerlos. Recordó que el proyecto que, en sus palabras, “hizo añicos la unidad del fútbol mundial” ya ha sido abolido, pero advirtió de que la fractura de confianza que provocó sigue abierta y que “repararla es nuestra tarea ahora”. El dirigente esloveno subrayó que “el juego seguirá siendo seguro si quienes lo gobiernan recuerdan para quién lo gobiernan”, en una crítica directa a los intentos de convertir las competiciones en un producto financiero desligado del interés general de aficionados, jugadores y clubes.
Defensa de la reforma y mensaje a la FIFA desde Portugal
Sin citar nombres, el mensaje de Aleksander Ceferin volvió a situar en el foco la propuesta de Gianni Infantino para vender la comercialización de un 20 por ciento de las competiciones de la FIFA a capital privado, un plan que generó fuerte rechazo dentro del ecosistema del fútbol europeo y fue finalmente desechado. Para el máximo responsable de la UEFA, la lección que deja este episodio es que quienes dirigen el fútbol deben explicar sus proyectos, reconocer errores y someterse a un escrutinio real. De ahí que valorara que “cada reforma explicada aquí, cada error admitido, cada proyecto que funcionó” en la Portugal Football Summit pueda servir para blindar mejor el futuro del deporte.
Oeiras, escaparate de modelo portugués y laboratorio de ideas
En su intervención, Aleksander Ceferin también destacó el papel de la Federación Portuguesa de Fútbol, cuyo sistema de trabajo, según dijo, ofrece aprendizajes valiosos para el resto del planeta. Recalcó que el encuentro, que reúne en Oeiras a expertos nacionales e internacionales del sector hasta el viernes, es una oportunidad para debatir sin eufemismos sobre cómo deben gestionarse las competiciones y qué límites no deberían traspasarse. Al insistir en que “el fútbol no está en venta”, el presidente de la UEFA marca una línea roja frente a futuras tentaciones de monetizar derechos y torneos a cualquier precio y emplaza a la industria a recuperar la credibilidad perdida mediante reglas claras, rendición de cuentas y una gobernanza que sirva a la mayoría y no a unos pocos inversores.







