Miércoles 23 Septiembre 2026
.:: Deportes ::.

Internacional: André Onana sorprende al mostrar una arriesgada sesión de ventosaterapia con fuego en Instagram

André Onana, portero de 30 años del Trabzonspor turco, ha sorprendido al compartir en sus stories de Instagram un vídeo en el que se somete a una sesión de ventosaterapia con fuego, una técnica de la medicina tradicional china que utiliza ventosas y llamas aplicadas directamente sobre la piel para tratar la tensión muscular tras el esfuerzo físico.

André Onana muestra en redes una sesión de ventosaterapia con fuego sobre su cuerpo
El guardameta del Trabzonspor, André Onana, de 30 años, ha difundido en sus stories de Instagram imágenes de una sesión de ventosaterapia con fuego, en la que se le aprecia con ventosas por el cuerpo y llamas sobre la espalda y las piernas, dentro de su rutina de recuperación física. (Foto: Instagram / Mundo Deportivo)
Deportes

Un vídeo viral que muestra ventosas y fuego sobre el cuerpo del guardameta

En las imágenes difundidas por el propio André Onana se aprecia al guardameta tumbado, con el cuerpo cubierto por las conocidas ventosas que se emplean en la llamada ventosaterapia y con varios puntos de fuego visibles sobre la espalda y las piernas. El clip, rescatado y amplificado por medios especializados en fútbol internacional, ha llamado la atención tanto por la espectacularidad del procedimiento como por la cercanía de las llamas a zonas sensibles del cuerpo del jugador.

La práctica mostrada por el actual portero del Trabzonspor corresponde a una variante de la ventosaterapia en la que se calienta brevemente el interior de los vasos con una llama antes de colocarlos sobre la piel. De acuerdo con la descripción habitual de esta técnica en la medicina tradicional china, esa combustión previa genera un vacío que succiona la piel hacia el interior del recipiente y, según sus defensores, ayuda a aliviar contracturas y rigidez muscular tras entrenamientos o partidos de alta exigencia.

La ventosaterapia con fuego, entre la moda y la falta de aval científico sólido

En los últimos años, cada vez más futbolistas profesionales han trasladado parte de sus rutinas de recuperación física a sus hogares, con la ayuda de fisioterapeutas personales, entrenadores privados e incluso chefs encargados de sus dietas. En ese contexto se han popularizado métodos llamativos, como las ventosas que también se han visto en la piel de figuras del calibre de Karim Benzema, así como otras terapias alternativas de escaso consenso científico. La sesión que exhibe André Onana se inscribe en esa tendencia de personalización extrema del cuidado del cuerpo.

Sin embargo, más allá de la espectacularidad visual, la evidencia clínica robusta sobre la eficacia real de la ventosaterapia en deportistas de élite sigue siendo limitada. Diversas revisiones médicas advierten de que los posibles beneficios en forma de alivio del dolor o mejora de la circulación no están claramente demostrados en estudios de alta calidad, mientras que sí se han descrito efectos secundarios como quemaduras, hematomas o irritaciones cutáneas. La incorporación de fuego a la colocación de las ventosas añade un elemento adicional de riesgo si no se realiza bajo estrictas condiciones de seguridad.

La frontera difusa entre recuperación, espectáculo y mensaje público

El caso del portero del Trabzonspor ilustra también la delgada línea que separa la vida privada de los deportistas y el impacto público de lo que muestran en redes. Al compartir una sesión de ventosaterapia con fuego con sus seguidores, André Onana no solo exhibe parte de su rutina personal de cuidado físico, sino que contribuye a dar visibilidad a un tipo de intervención que puede ser percibida como aspiracional por aficionados jóvenes o deportistas amateurs, pese a carecer del respaldo médico que sí tienen otras herramientas de recuperación habituales en el fútbol profesional.

El vídeo de Onana se suma a un listado creciente de contenidos en los que futbolistas enseñan crioterapia, cámaras hiperbáricas o tratamientos invasivos para acelerar la vuelta a la competición. La diferencia, en este caso, reside en el protagonismo del fuego y en la naturaleza tradicional de la técnica, elementos que multiplican su capacidad de impacto en redes sociales. A falta de datos objetivos sobre los resultados que obtiene el guardameta con este método, el episodio vuelve a situar en el foco la responsabilidad de clubes, cuerpos médicos y jugadores a la hora de combinar innovación, tradición y seguridad en la recuperación física de los profesionales de la élite.