Un estreno con un mensaje directo al ego competitivo belga
En su primera reunión con los jugadores antes de la próxima ventana de la Liga de Naciones, el técnico neerlandés quiso elevar el listón competitivo de los Diablos Rojos. Según recogió EFE, Mark Van Bommel trasladó a la plantilla que, a su juicio, el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México dejó a Bélgica por debajo de su verdadero potencial. De ahí su frase más llamativa hacia los internacionales: que con algo más de fortuna no solo habrían llegado más lejos, sino que incluso “podríais haberlo ganado”, en referencia directa al título que acabó en manos de la selección de España.
El recorrido mundialista que alimenta el discurso de Van Bommel
El argumento del nuevo seleccionador de Bélgica se apoya en el rendimiento del equipo en el pasado Mundial, cuando todavía estaba dirigido por el francés Rudi Garcia. Bélgica terminó primera de su grupo tras empatar ante Egipto (1-1) e Irán (0-0) y golear a Nueva Zelanda por 5-1, una fase inicial que ya apuntaba a un bloque sólido. En las eliminatorias, los Diablos Rojos superaron por 3-2 a Senegal después de la prórroga en dieciseisavos y derrotaron con autoridad a Estados Unidos por 4-1 en octavos, resultados que refuerzan la idea de que el combinado belga se encontraba en disposición real de competir con las principales potencias.
España como muro y referencia para el nuevo ciclo
El recorrido de la selección de Bélgica se detuvo en cuartos de final ante la selección de España, que se impuso por 2-1 y acabó proclamándose campeona del mundo tras vencer a Argentina en la final. En ese encuentro decisivo, Fabián Ruiz adelantó a los españoles, Charles De Ketelaere firmó el empate belga y Mikel Merino decidió el pase con un gol en el minuto 88. El choque quedó además condicionado por la lesión del guardameta Thibaut Courtois, un contratiempo que alimenta la sensación de oportunidad perdida que ahora retoma Mark Van Bommel para subrayar el margen de crecimiento del grupo.
Italia, Francia y Turquía, primer examen del nuevo seleccionador
Con este punto de partida emocional, Mark Van Bommel encara sus primeros compromisos oficiales al frente de la selección de Bélgica ante tres rivales de peso: Italia, Francia y Turquía en la Liga de Naciones. La elección de un discurso ambicioso indica que el técnico neerlandés quiere que los Diablos Rojos se miren en el espejo de la selección de España campeona del mundo, no solo como recuerdo de una eliminación dolorosa, sino como referencia competitiva a la que apuntar desde el inicio de su mandato. Su reto inmediato será transformar esa convicción verbal en resultados frente a tres selecciones que pondrán a prueba, desde el primer día, la solidez del nuevo proyecto belga.







