Trump exige tasas al 1 % o menos y acusa a EE.UU. de “cargar” con el mundo
Desde la red Truth Social, Donald Trump lanzó un mensaje directo a la Reserva Federal de EE.UU. (FED, por sus siglas en inglés): pidió “bajar los tipos de interés en los Estados Unidos de América, y rápido” y sostuvo que las tasas “deberían ser del 1 % o menos, porque tenemos el mejor crédito del mundo, ¡con mucha diferencia!”. En su argumentación, el presidente afirmó que el país está “en pleno auge gracias a las nuevas inversiones” y defendió que, si EE.UU. dejara de comerciar con la mayoría de los países con los que mantiene déficit, obtendría “al menos 1,5 billones de dólares al año”. Para Trump, “la palabra ‘déficit’ no es más que un eufemismo para decir pérdida”, una situación que atribuyó a que Estados Unidos está “cargando con casi todos los países del mundo”, algo que, a su juicio, “no puede continuar”.
La Reserva Federal de EE.UU. apuesta por endurecer la política monetaria
Mientras el presidente presiona por un giro expansivo, la Reserva Federal de EE.UU. se movió en la dirección opuesta. El órgano informó que se trata de la primera subida de los tipos de interés desde julio de 2023 y que la decisión se tomó como parte de un esfuerzo por “mantener reservas amplias en el sistema bancario” y enfrentar una inflación “elevada” alimentada por la espiral de los precios del petróleo a raíz de la guerra contra Irán, junto con otros factores económicos internos. El Comité Federal de Mercado Abierto del Banco Central votó 12-0 a favor de incrementar su tasa de interés clave en un cuarto de punto porcentual. “El FOMC decidió elevar el rango objetivo para la tasa de fondos federales en un cuarto de punto porcentual, llevándolo del 3,75 al 4 %”, declaró a la prensa el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, subrayando la unanimidad del fallo.
Choque político en plena campaña y riesgos para la economía
El anuncio de la Reserva Federal de EE.UU. llega cuando faltan menos de 50 días para las elecciones de mitad de mandato, una cita clave para que Donald Trump asegure mayorías en el Congreso y mantenga su agenda económica. La subida de tipos tensiona aún más la relación entre la Casa Blanca y el Banco Central: mientras la FED prioriza controlar la inflación y blindar al sistema bancario con mayores reservas, el presidente reclama abaratar el crédito para impulsar actividad e inversión en el corto plazo. El mensaje de Trump, centrado en culpar a los déficits comerciales y en exigir tasas cercanas al 1 %, refuerza su narrativa de que Estados Unidos sostiene financieramente a “casi todos los países del mundo”, pero choca con la estrategia del Comité Federal de Mercado Abierto, que asocia el endurecimiento monetario con la necesidad de contener la presión de precios derivada del petróleo y de los desequilibrios internos. La pugna entre política económica y objetivos electorales anticipa nuevas fricciones en los próximos meses, con un debate abierto sobre hasta dónde puede y debe llegar el Banco Central en su intento de frenar la inflación sin asfixiar la recuperación.



