Miércoles 16 Septiembre 2026
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Reino Unido: Las nuevas tácticas paramilitares de Patriot Platform que tensan el debate migratorio

Entre 200 y 500 hombres vestidos de negro y con pasamontañas, organizados en tres oleadas de camiones, bloquearon el 5 de septiembre de 2026 las carreteras de acceso al puerto de Dover, en el sureste de Inglaterra, en una acción antiinmigrante liderada por Patriot Platform que la ministra del Interior Shabana Mahmood ha señalado como un intento deliberado de generar miedo.

Hombres encapuchados de Patriot Platform bloquean una carretera cercana al puerto de Dover, Reino Unido.
Decenas de hombres vestidos de negro y con pasamontañas vinculados a Patriot Platform bloquearon carreteras próximas al puerto de Dover el 5 de septiembre de 2026, en una demostración de fuerza coordinada contra la inmigración ilegal que alarmó a residentes y autoridades del Reino Unido. (Foto: BBC News)
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Una coreografía de intimidación en Dover y Portsmouth

Según el relato recogido por BBC News Mundo, los activistas llegaron de noche al pueblo de Preston-next-Wingham, a unos 120 kilómetros de Londres, donde dejaron sus autos esparcidos en un estacionamiento municipal y en un campo de recreo antes de subirse a la parte trasera de varios camiones. Al amanecer, esta pequeña flota se dirigió a Dover, en el condado de Kent, donde los hombres, casi todos varones, bloquearon accesos al puerto cubiertos con capuchas y pasamontañas de estética paramilitar. El principal organizador, Danny Thomas —conocido como Danny Tommo—, describió en Instagram la acción como una advertencia, mientras los participantes coreaban consignas como “Cristo es Rey” y “Detengan los barcos”, en referencia a las embarcaciones con migrantes que cruzan el Canal de la Mancha. Residentes como Robin Burkhardt afirmaron que “pensé seriamente que habíamos sido invadidos por los rusos”, un indicador del impacto visual de la operación, que se desarrolló sin apenas interacción con periodistas o vecinos y terminó con los activistas retirándose en orden hacia la estación de Dover Priory antes de que la policía se reorganizara.

De la confrontación callejera al cálculo político

Las acciones en Dover y una protesta posterior de cientos de personas en Portsmouth, donde seguidores de Thomas trataron de bloquear autobuses que recogían a migrantes recién llegados desde Normandía, representan un cambio de estilo dentro de la ultraderecha británica. De acuerdo con el experto en movimientos extremistas William Allchorn, de la Universidad Anglia Ruskin, Patriot Platform ha logrado un nivel de coordinación poco común, apostando por demostraciones masivas, disciplinadas y visualmente impactantes más que por los disturbios violentos que marcaron el auge de la Liga de Defensa Inglesa. El propio Thomas explica en sus videos que “tenemos que ser un poco más inteligentes” y pide reemplazar peleas con la policía por un “modo de trabajo diferente” que evite detenciones como las registradas durante las marchas de Tommy Robinson. No obstante, el grupo antirracista Hope Not Hate alerta de que se trata, en esencia, de una red de extrema derecha que usa la intimidación para “causar molestias a toda una ciudad” como maniobra de autopromoción, y recuerda que Thomas ha hablado de construir un “ejército patriótico capaz de tomar el control de Reino Unido”.

Presión sobre la policía y disputa por el voto de la ultraderecha

Las imágenes de columnas de hombres en negro avanzando por Kent han llevado a Shabana Mahmood a reunirse con altos mandos policiales e instarles a usar todas sus competencias para impedir que manifestantes actúen con el rostro cubierto. A su juicio, “estas escenas han causado trastornos a la gente y, dado que las personas van vestidas de negro y llevan pasamontañas, se transmite a nuestros vecinos un sentimiento de miedo y una clara intención maliciosa”. La respuesta de las fuerzas de seguridad incluye al menos un detenido en Portsmouth, pero también dudas sobre cómo encajar tácticas que, al menos por ahora, buscan bordear el enfrentamiento directo. Al mismo tiempo, el auge mediático de Patriot Platform reordena la pugna en la derecha radical: Thomas dice querer construir un “bloque de votantes” de clase trabajadora dispuesto a apoyar a la formación que asuma su agenda, presionando a partidos como Reform UK y el nuevo Restore Britain. El primero ha tomado distancia después de que Nigel Farage calificara la protesta de Dover como “repugnante”, mientras que Restore Britain ha publicado en X que “apoya a los patriotas que protestan pacíficamente contra la invasión”, en un guiño explícito a estos grupos de acción callejera.

Religión, financiación y ecos desde Estados Unidos

Uno de los rasgos más llamativos de Patriot Platform es la incorporación de un fuerte discurso de nacionalismo cristiano. Thomas, que afirma haberse arrepentido de sus “pecados” y presentarse como un “hombre nuevo” bajo la guía de Jesucristo, ha posado en la iglesia de St Lawrence, en el sur de Londres, y llena sus mensajes de referencias religiosas. Paralelamente, intenta recaudar 6 700 dólares mensuales para el grupo mediante una plataforma de financiación colectiva cristiana estadounidense, donde en un solo mes habría logrado unos 12 100 dólares para transporte, barcos y un estudio. Bajo los botones de “Donar” y “Compartir” aparece incluso un botón de “Orar”, reforzando la conexión con la derecha cristiana de Estados Unidos, señalada como posible fuente de ideas y recursos. Este giro religioso también opera como herramienta de exclusión simbólica, al presentar al Reino Unido como país cristiano frente a los inmigrantes musulmanes, que quedan retratados como forasteros. Organizaciones como Britain First, Turning Point UK y la neonazi Patriotic Alternative compiten por el mismo espacio ideológico, pero el capital digital de figuras como Thomas —con casi 163 000 seguidores en X— y Tommy Robinson —con alrededor de 2 millones— les otorga una capacidad de convocatoria superior a la de muchos partidos tradicionales.

Un movimiento sin horizonte claro pero con capacidad de daño

El historial del propio Thomas, condenado a dos años de prisión en 2016 por un intento de secuestro a punta de cuchillo en una disputa de drogas, y su retórica violenta en redes —incluida la frase “¿Necesito apuñalarte en el ojo?” dirigida a un antiguo aliado— contrastan con su actual insistencia en que sus acciones buscan ser “pacíficas” y “estratégicas”. Para expertos como Allchorn, el futuro de Patriot Platform es incierto, ya que “muchos de estos grupos no tienen un objetivo final claro” y solo más adelante se ven forzados a formular propuestas concretas. Mientras tanto, su capacidad para movilizar a centenares de hombres en operaciones de apariencia paramilitar, amplificadas por millones de seguidores en redes sociales y por una narrativa religiosa polarizadora, incrementa el riesgo de que estas tácticas de intimidación se normalicen en el debate migratorio del Reino Unido. El desafío para el Estado será diseñar una respuesta que limite ese potencial de daño sin alimentar la victimización que estos movimientos utilizan para seguir creciendo.

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