Municipalidad articula cooperación internacional y social
Según la información difundida por el gobierno local, el sábado 1 de agosto la Municipalidad de Limón coordinó una amplia entrega de donativos procedentes de la Embajada de la República Popular China en Costa Rica, la Asociación China de Limón y la Asociación Obras del Espíritu Santo. El objetivo fue atender las necesidades más urgentes de cientos de familias damnificadas en distintas comunidades del cantón, tras las intensas lluvias asociadas a la Onda Tropical N.° 24 que desencadenaron anegamientos y emergencias locales.
Enfoque en niñez y familias con mayores carencias
Como parte del operativo, más de 200 niños de centros educativos situados en zonas catalogadas como de mayor vulnerabilidad recibieron paquetes con útiles escolares y víveres, con el fin de facilitar su retorno a las clases y aliviar la presión económica sobre sus hogares. De forma paralela, la Asociación Obras del Espíritu Santo, encabezada por el padre Sergio, y el Movimiento Cooperativista distribuyeron alimentos y artículos de primera necesidad a más de 250 núcleos familiares, priorizando a quienes habían perdido enseres básicos por la crecida de los ríos y las inundaciones recientes.
Fondos municipales y respaldo político y religioso
La Municipalidad de Limón informó que destinó recursos propios para la compra de suministros, reforzando así los aportes de los cooperantes internacionales y de las organizaciones sociales. Desde el inicio de la emergencia por la Onda Tropical N.° 24, el gobierno local calcula que ha brindado algún tipo de atención a más de 3 000 personas. En la logística y distribución de la ayuda participaron activamente los despachos de las diputadas Kattia Calvo y Kristel Ward, la Diócesis de Limón y la Policía Municipal, lo que permitió ampliar la cobertura territorial y asegurar que los insumos llegaran a comunidades alejadas y con difícil acceso.
Solidaridad como respuesta a un sistema de riesgo recurrente
La alcaldesa de Limón, Ana Matarrita McCalla, subrayó que la emergencia volvió a evidenciar la dependencia del cantón de los esfuerzos de coordinación entre distintos actores para enfrentar eventos climáticos intensos. A su juicio, “la solidaridad y el trabajo conjunto entre el gobierno local, organismos nacionales e internacionales, organizaciones sociales y el sector privado han sido fundamentales para brindar una respuesta oportuna a las familias afectadas”. Aunque no se detallan aún balances completos de daños en viviendas e infraestructura, la magnitud de la respuesta y el número de personas asistidas refuerzan la necesidad de revisar la planificación urbana y la inversión en prevención ante futuras ondas tropicales y temporadas de lluvias cada vez más intensas.







