Arancel del 25 %: alcance, calendario y volumen de productos afectados
El nuevo gravamen fue anunciado por Estados Unidos como sanción por "diferentes prácticas comerciales desleales brasileñas" que, según Washington, perjudican las exportaciones estadounidenses hacia el país sudamericano. El recargo del 25 % se aplicará desde el 22 de julio a la mayoría de las importaciones de origen brasileño, e incide sobre cerca de 3 mil productos, de acuerdo con los cálculos divulgados por Amcham Brasil. Antes de que se definiera la lista de exclusiones, la propia patronal estimaba que el valor afectado rondaría los 13 mil 400 millones de dólares; tras el ajuste, la cifra se redujo a aproximadamente US$11 mil 200 millones. Ese recorte responde a que, según la entidad, casi el 62 % de las exportaciones brasileñas a Estados Unidos quedarán finalmente exentas del nuevo arancel, frente al 56 % estimado en un primer escenario. Aun así, el impacto sigue siendo considerable para la canasta exportadora brasileña orientada a su segundo principal socio comercial.
Excepciones clave y sectores que quedan expuestos al golpe arancelario
La lista de excepciones diseñada por Estados Unidos incluye rubros estratégicos en la relación bilateral. Amcham Brasil señala que quedaron fuera del alcance del nuevo gravamen productos como carnes, café, petróleo y aviones, todos con fuerte peso en la pauta exportadora brasileña hacia el mercado estadounidense. La exclusión de estos bienes permitió reducir en más de US$2 mil 200 millones el valor inicialmente previsto como sujeto a la sanción. Sin embargo, el director de Políticas Públicas de Amcham, Fabrizio Panzini, advierte que otros sectores continúan expuestos: entre ellos, maderas y máquinas y equipos, considerados altamente dependientes de sus ventas a Estados Unidos. La patronal considera que la lista de productos exceptuados es "expresiva" y ayudó a mitigar parte del choque, pero al mismo tiempo reclama la creación de un mecanismo formal para analizar nuevas exclusiones cuando las tasas puedan generar "impactos económicos desproporcionados" sobre empresas y consumidores.
Desbalance comercial y reclamo de trato recíproco
Además de cuantificar el impacto inmediato, la Cámara Americana de Comercio para Brasil cuestiona la lógica de la medida estadounidense a la luz del flujo bilateral reciente. En un comunicado, la entidad subraya que "ese tratamiento contrata con el creciente superávit comercial de Estados Unidos con Brasil, de US$41 mil 800 millones en bienes y servicios en 2025, y con el bajo nivel de los aranceles efectivamente aplicados por Brasil sobre productos estadounidenses". Cifras del Gobierno brasileño respaldan ese argumento: en 2025, el 76 % de las importaciones procedentes de Estados Unidos ingresaron a Brasil sin pagar aranceles de importación y la tasa media efectivamente cobrada fue de solo 3.1 %. Para Amcham Brasil, la decisión de Washington coloca a Brasil entre los países con condiciones más restrictivas para acceder al mercado estadounidense, un giro que contrasta con el régimen relativamente abierto que, según sus datos, ofrece Brasil a los productos de origen estadounidense.
Exportaciones en caída: petróleo, acero y café lideran la retracción
Las nuevas tarifas llegan en un momento en el que las ventas brasileñas a Estados Unidos ya muestran un deterioro significativo. Según los datos citados por la patronal, las exportaciones hacia su segundo mayor socio comercial cayeron un 13 % en el primer semestre de 2026: pasaron de US$20 mil millones en el mismo período del año anterior a US$17 mil 400 millones. El ajuste no es homogéneo: el rubro más golpeado fue el petróleo, con una reducción del 30 % en los envíos. Le siguieron los semimanufacturados de hierro y acero, con una caída del 21.7 %, y el café, con un retroceso del 34 %. Amcham Brasil advierte que el aumento de los aranceles "tiende a profundizar la caída de las exportaciones hacia Estados Unidos" y a hundir aún más el peso de ese mercado en la matriz exportadora brasileña. La participación estadounidense, que alcanzó el 27.5 % en 2002, bajó al 12.1 % en 2025 y se redujo todavía más hasta el 9.4 % en el primer semestre de 2026, el nivel más bajo de la serie mencionada en la nota.
Riesgos para cadenas de valor, precios internos y flujo de inversiones
Más allá de las cifras comerciales inmediatas, la Amcham Brasil sostiene que la decisión de Washington también tendrá efectos dentro de la propia economía estadounidense. El organismo advierte que el encarecimiento de los productos brasileños tiende a elevar los costos para empresas y consumidores en Estados Unidos, al tiempo que reduce la competitividad de industrias que utilizan insumos provenientes de Brasil. Según el análisis de la patronal, las compañías estadounidenses podrían verse obligadas a recurrir con más intensidad a proveedores asiáticos, ampliando la dependencia de esas cadenas de suministro. En términos de clima de negocios, la entidad remarca que la imposición de aranceles "también puede afectar negativamente las inversiones bilaterales, que tienen una estrecha relación con el dinamismo de los intercambios entre los dos países". Ante este cuadro, Amcham Brasil combina una lectura crítica del endurecimiento arancelario con una estrategia pragmática: celebra las exenciones ya conseguidas, insiste en la apertura de una vía para negociar nuevas exclusiones y busca evitar un deterioro mayor de una relación que, pese al superávit a favor de Estados Unidos, sigue siendo clave para exportadores brasileños y para empresas norteamericanas asentadas en Brasil.