El Departamento del Tesoro de EE.UU. señaló que impondría fuertes restricciones a compañías que mantengan relaciones comerciales con el conglomerado empresarial vinculado a las Fuerzas Armadas cubanas. Ante esta presión, las mencionadas empresas han optado por retirar sus actividades para evitar posibles penalizaciones que podrían poner en riesgo su operabilidad global.
Impacto Económico
Este cese de actividades representa un duro golpe para el sector turístico cubano, que ya enfrentaba desafíos económicos significativos debido a las restricciones de viajes impuestas por EE.UU. y la pandemia de COVID-19. La salida de estas importantes cadenas hoteleras podría tener un efecto domino en la economía local y en el empleo, dada la dependencia de la isla en el turismo como fuente crucial de ingresos.
La reacción del gobierno cubano ante este anuncio ha sido de firme rechazo, acusando a Washington de utilizar la política exterior para aislar económicamente a la isla. Sin embargo, hasta el momento, no se ha anunciado una estrategia clara para mitigar el impacto de esta retirada en su sector turístico.