Una demanda por el uso de los rasgos distintivos del delantero
De acuerdo con Thomas Hagen, la acción judicial se ha interpuesto en nombre de York Promotions y Erling Braut Haaland y se centra en el “aprovechamiento ilícito de los rasgos distintivos” del futbolista para vender billetes de avión durante el torneo de 2026. La aerolínea Norwegian Air Shuttle habría utilizado en redes sociales la imagen de un avión decorado con la célebre coleta del jugador —un peinado que se convirtió en seña de identidad antes de que se la cortara tras el Mundial— acompañada del lema “Nunca hemos parecido más noruegos”. Para la parte demandante, ese guiño visual y el eslogan constituyen algo más que una referencia humorística: suponen, sostienen, una explotación comercial de la identidad de Haaland sin autorización.
Norwegian retira la campaña y habla de reacción “incomprensible”
La respuesta de Norwegian ha llegado en dos tiempos. Primero, la compañía confirmó a la agencia noruega NTB que había recibido la demanda y procedió a retirar la imagen del avión con la coleta de sus redes sociales, un gesto que implica al menos un reconocimiento de la sensibilidad del asunto. Después, en declaraciones también recogidas por NTB, Norwegian calificó de “incomprensible” la decisión de Haaland y su entorno, al lamentar que “unas pocas publicaciones basadas en tendencias en redes sociales” creadas —según su versión— para apoyar a la selección noruega hayan desembocado en una querella. La aerolínea insistió en su voluntad de mantener un diálogo “razonable” que le permita seguir mostrando respaldo a los “héroes deportivos” del país nórdico, lo que deja claro que su estrategia pasa por presentarse como víctima de una reacción desproporcionada y, al mismo tiempo, proteger su imagen pública ante un ídolo global como Erling Braut Haaland.
El peinado como marca y la delgada línea entre homenaje y explotación
El caso abre un debate incómodo para las marcas sobre el uso comercial de rasgos fácilmente identificables de grandes estrellas. La coleta de Haaland funcionaba como un símbolo visual inequívoco, reforzado durante el Mundial y amplificado por su presencia en el Manchester City. Asociar ese rasgo a un avión con un lema patriótico, sin consentimiento expreso del jugador ni de York Promotions, sitúa a Norwegian en una zona gris que ahora deberá ser interpretada por la justicia noruega. Para los representantes del futbolista, esa frontera se habría cruzado claramente: el peinado, más allá de la anécdota estética, forma parte del activo de imagen por el que el delantero firma contratos millonarios con otras marcas, y ceder ante guiños “simpáticos” como el de Norwegian podría debilitar su posición en futuros acuerdos. Desde la óptica empresarial, el caso es una advertencia sobre el riesgo de convertir memes o tendencias de redes en campañas publicitarias sin blindaje legal previo.
Próxima parada: una audiencia preliminar en Oslo
Según adelantó el diario noruego VG, un juzgado de primera instancia de Oslo celebrará el 9 de octubre una audiencia preliminar entre las partes, paso previo a un eventual juicio si no se alcanza un acuerdo. Esa cita será clave para calibrar hasta qué punto Haaland y Norwegian están dispuestos a prolongar el conflicto o a buscar una solución negociada que evite un proceso largo y potencialmente dañino para ambas marcas. Por ahora, el delantero no se ha pronunciado públicamente sobre el caso, mientras continúa su temporada con el Manchester City. De confirmarse un juicio, la resolución podría marcar un precedente relevante sobre cómo se interpretan los límites del uso de rasgos distintivos de deportistas de élite en campañas supuestamente humorísticas o patrióticas, y obligar a las empresas a extremar la cautela antes de convertir la imagen de una estrella en reclamo publicitario sin un contrato claro.







