Un informe policial recortado y una decisión inicial de no acusar
Según la reconstrucción de los hechos publicada por The New York Times a partir de documentos de la propia Universidad de Cornell, la joven Jane Doe —seudónimo utilizado para proteger su identidad— acudió por primera vez a la policía de Cornell el 8 de noviembre de 2024, 19 días después de la noche del 19 al 20 de octubre, cuando afirma que siete hombres la drogaron y la violaron durante horas en la casa de la fraternidad Chi Phi. En esa declaración, Doe dijo a los agentes: «Puedo afirmar con total seguridad que me violaron» y describió que se encontraba tan intoxicada que sentía que no era capaz de tomar decisiones. Sin embargo, en el informe de seis páginas que la policía de Cornell remitió a la Fiscalía del condado de Tompkins, esa afirmación de violación y la descripción detallada de su estado de embriaguez no aparecían, de acuerdo con la información del diario neoyorquino.
La versión del fiscal y la reapertura del caso
La omisión quedó al descubierto cuando, tras hacerse pública una segunda denuncia en forma de demanda civil el 14 de septiembre, la Fiscalía correspondiente decidió reabrir la investigación. En un comunicado del 28 de septiembre, el fiscal sostuvo que la declaración jurada de Jane Doe de noviembre de 2024 «no afirmaba que hubiera sido drogada contra su voluntad ni que hubiera sido violada en grupo» y que, por el contrario, describía su participación en el consumo de drogas y en actividades sexuales como voluntaria, consciente y consentida. Esa lectura contrasta con los documentos internos citados por The New York Times, que atribuyen a Doe frases en las que subraya que se sentía coaccionada, horrorizada y demasiado borracha para consentir, y en las que apuntaba que los hombres debían haberse percatado de su grado de intoxicación.
De la vergüenza al reconocimiento de la agresión
Los documentos de la investigación universitaria retratan también el proceso psicológico de la estudiante en los días posteriores a los hechos. Al principio, Jane Doe no se identificaba como víctima de una violación al hablar con sus compañeras de piso y miembros de su hermandad, algo frecuente en víctimas de violencia sexual. En mensajes de texto, uno de los acusados, Jonathan Newell, se disculpó y admitió que él y Matthew Ingalls estaban demasiado afectados por drogas y alcohol como para frenar la situación. Ella llegó a responderle que ninguna de las prácticas sexuales había sido ilegal. Con el paso de los días, los rumores en el campus, los comentarios en un foro sobre supuestas violaciones en grupo vinculadas a Chi Phi y la revisión de lo ocurrido llevaron a Doe a replantearse su percepción inicial. Para el 3 de noviembre, según los documentos citados por *The New York Times*, escribió a Newell que el 90% de lo sucedido no había sido consensuado y que le habían administrado más ketamina de la que recordaba.
Demandas civiles y responsabilidad institucional en Cornell
Ante la decisión inicial de la Fiscalía del condado de Tompkins de no presentar cargos penales, Jane Doe interpuso el 14 de septiembre una demanda civil contra la Universidad de Cornell, la fraternidad Chi Phi, su propia hermandad y los siete hombres que señala como presuntos agresores, a quienes acusa de haberla violado durante casi siete horas en la vivienda de Chi Phi. La demanda sostiene que las instituciones actuaron con «negligencia» en el manejo del caso y en la protección de la estudiante. El abogado de Doe, Thomas Giuffra, ha defendido que la declaración de noviembre de 2024 y el relato incluido en la demanda civil no difieren en lo sustancial, lo que refuerza la sospecha de que fue la redacción del informe policial lo que diluyó las acusaciones más graves. La reapertura de la investigación por parte de la Fiscalía correspondiente introduce ahora una segunda oportunidad para esclarecer si hubo delitos penales y hasta qué punto la actuación de la policía de Cornell y de la propia universidad se ajustó a los estándares de diligencia debida en casos de violencia sexual en campus universitarios.