Su mamá afirmó mediante una transmisión en vivo a través de facebook con el periodista José Hernández que al principio no creía que Claudia emigraría a los Estados Unidos, pero de la noche a la mañana empezó a vender sus pertenencias, para salir con una caravana de migrantes.
La pareja tiene ochos días de estar secuestrados, y familiares no tienen idea de quienes son los implicados en el secuestro, pero aún así la mamá habló con uno de los secuestradores a lo que le respondieron: “A mí me los entregaron es mi trabajo y si no pagan les va a ir mal a ellos”.
A medida que pasa el tiempo, los secuestradores han subido la tarifa, primero pedían 10,000 dólares, pero el papá del esposo discutió con uno de los secuestradores subió la cantidad a 12,000 dólares y actualmente piden 15,000 dólares.
Los familiares han pedido tiempo, porque no tienen todo el dinero recogido, a pesar que han recibido ayuda de las personas, se les dificulta conseguir esa cantidad debido a que son personas humildes, y trabajan para tener el pan del día a día.
Los familiares de Castro tienen miedo a que un día llamen y digan que su hermana, hija, está muerta, desde el momento que se dieron cuenta que esta secuestrada viven su día con angustia y temor. Al día de hoy no han avisado a ningún agente policial por temor a que pueda pasar algo peor con Claudia y su esposo.
Personas piensan que todo es una farsa
“Nosotros somos pobres pero honrados” exclamó la madre de Claudia, ante los comentarios de las personas que piensan que el secuestro de su hija y yerno es mentira, y aclaró que solo uno sabe cómo la están pasando ante catastrófica situación, y pide a las persona que no hablen cosas que no son.
Si usted desea colaborar con la familia puede comunicarse al número 86586461 Claro, ellos habitan en el barrio Santa Juana de la ciudad de Diriamba.




