Embajada de China acusa ignorancia y prejuicio en el discurso de Cabrera
En un mensaje difundido en la red social X, la Embajada de China afirmó que “la juventud no es excusa para la ignorancia” y advirtió que el prejuicio es “el veneno más peligroso”. Aunque no mencionó por nombre al embajador, el texto fue publicado junto a una fotografía de Kevin Marino Cabrera, enlazando sin ambigüedad la crítica con el representante de la Embajada de Estados Unidos. La legación acusó a ciertos actores de tratar la soberanía y la integridad territorial como meras “palabras vacías” y de desconocer en la práctica el principio de no injerencia en asuntos internos. Según la misión china, hay potencias que actúan bajo la lógica de “lo mío es mío, lo tuyo también es mío”, intentando comportarse como si fueran el “rey del mundo” en la arena geopolítica.
Las ironías del embajador de Estados Unidos que encendieron la polémica
El desencuentro se originó durante un acto oficial de entrega de cuatro drones al Servicio Nacional Aeronaval de Panamá, en el que Kevin Marino Cabrera fue consultado sobre las advertencias de Pekín ante la creación del Grupo Multipartidista de Intercambio Parlamentario Panamá-Taiwán en la Asamblea Nacional. El embajador respondió con tono sarcástico, se burló de lo que definió como una “obsesión” de China con los viajes hacia la isla y llegó a bromear: que si se pronunciaba la palabra Taiwán tres veces, aparecía el embajador chino. Estas declaraciones, recogidas por medios locales, desataron la reacción airada de la representación china, que las interpretó como una falta de respeto hacia la política de una sola China y hacia la sensibilidad de Pekín respecto a su reclamo de soberanía sobre Taiwán.
Advertencias de Pekín y fisuras en la política exterior panameña
La disputa verbal se produce después de que el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Guo Jiakun, advirtiera que cruzar la línea en el asunto de Taiwán tendría “graves consecuencias” para Panamá. Esa formulación, dirigida a un socio clave en el istmo por su canal interoceánico y su posición estratégica, subraya la importancia que Pekín otorga a limitar cualquier acercamiento institucional con Taipéi. La controversia exhibe también tensiones dentro de la propia estructura de poder panameña: la creación del grupo parlamentario de intercambio con Taiwán ha puesto en evidencia diferencias entre la Asamblea Nacional y el Poder Ejecutivo, encabezado por José Raúl Mulino, sobre el margen de maniobra que debe tener la política exterior del país centroamericano frente a China y a Estados Unidos.
Taiwán como tablero de disputa y desafío para la diplomacia panameña
El choque entre la Embajada de China y la Embajada de Estados Unidos en Panamá ilustra cómo Taiwán funciona como un campo de prueba del pulso geopolítico en América Latina. Para Pekín, cualquier gesto institucional hacia Taipéi vulnera la política de una sola China; para Washington, en cambio, la posibilidad de que diputados panameños interactúen con la isla se enmarca en la libertad de asociación y de intercambio democrático. Panamá, que mantiene relaciones diplomáticas oficiales con China y al mismo tiempo coopera estrechamente con Estados Unidos en seguridad y comercio, queda atrapado entre dos narrativas incompatibles. La manera en que el Ejecutivo de José Raúl Mulino gestione estas presiones externas y ordene la coordinación con la Asamblea Nacional será clave para evitar que el país se vea forzado a tomar partido más allá de lo que su propia estrategia de Estado considera sostenible.



