Sábado 19 Septiembre 2026
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Internacional: Ceferin y Montagliani desafían a Infantino y reclaman repartir las reservas récord de la FIFA

6.000 millones de dólares en reservas y una propuesta de repartir al menos 10 millones a cada una de las 211 federaciones nacionales enfrentan a Aleksander Ceferin y Victor Montagliani con Gianni Infantino. En una carta enviada por correo electrónico, los presidentes de la UEFA y la CONCACAF exigen que la FIFA utilice su colchón financiero récord del ciclo 2023-26 para reforzar el fútbol de base y no para abrir la puerta a fondos privados en el Mundial.

Aleksander Ceferin y Gianni Infantino, en plena pugna por el uso de las reservas de la FIFA
Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, y Gianni Infantino, presidente de la FIFA, simbolizan la tensión institucional por la gestión de unas reservas récord de 6.000 millones de dólares y el futuro modelo financiero del Mundial tras el ciclo 2023-26. (Foto: La Prese)
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La carta que cuestiona el plan de privatización del Mundial

En el mensaje remitido a Gianni Infantino, Aleksander Ceferin y Victor Montagliani, ambos vicepresidentes de la FIFA, expresan su disconformidad con los planes de privatizar el Mundial mediante inversión externa y piden revisar las reservas acumuladas por la organización. Reclaman que todas las Confederaciones analicen de forma conjunta qué parte de esos 6.000 millones de dólares puede liberarse para ser transferida directamente a las Asociaciones Miembro, sin intermediación de fondos ni estructuras opacas, reforzando la transparencia en la toma de decisiones económicas dentro de la FIFA.

Un reparto directo de 2.100 millones y reservas mínimas de 1.500 millones

La propuesta concreta de los presidentes de la UEFA y la CONCACAF plantea destinar a cada una de las 211 asociaciones al menos 10 millones de dólares durante el ciclo 2027-30, con el objetivo de invertir en infraestructuras y desarrollo del fútbol. El volumen total rondaría los 2.100 millones de dólares. Según su argumentación, las reservas actuales son considerablemente superiores a lo necesario para cubrir los años de déficit posteriores a una Copa Mundial, lo que permite una liberación puntual de recursos sin comprometer la estabilidad financiera de la institución.

Choque de modelos: reservas récord frente a control político del dinero

Ceferin y Montagliani subrayan en su carta que el enfoque es, según sus términos, deliberadamente conservador. Combinan los resultados ya publicados por la FIFA para 2022-25 con estimaciones para 2026 y proyecciones para 2027-30, y calculan que las reservas no bajarían de aproximadamente 1.500 millones de dólares en ningún momento del próximo ciclo. Esa cifra, remarcan, equivale a algo más de la mitad del mínimo presupuestado por la propia FIFA para 2023-26, por lo que consideran que distribuir fondos adicionales es compatible con la prudencia financiera y evidencia que el riesgo alegado para justificar la entrada de capital privado no está suficientemente sustentado.

Elecciones de 2027 y la figura de Montagliani

El pulso económico se produce a menos de dos meses de que expire el plazo para presentar candidaturas a las elecciones de la FIFA del 18 de marzo de 2027 en Rabat. Hasta el 18 de noviembre puede surgir un opositor a Gianni Infantino, y en ese contexto Victor Montagliani aparece, según se recoge en el entorno de la UEFA, como un nombre capaz de lograr cierto consenso fuera de Europa. Aleksander Ceferin, que ha descartado concurrir, mantiene buena sintonía con el presidente de la CONCACAF y refuerza su perfil con esta ofensiva coordinada, que da contenido político y programático a una posible alternativa en torno al uso de las reservas y al control de los ingresos del Mundial.

Llamamiento a una revisión independiente de las cuentas de la FIFA

Más allá de las cifras, la misiva incide en la falta de información detallada a disposición de las federaciones sobre las previsiones financieras, en especial a partir de 2027. Ceferin y Montagliani reclaman una revisión independiente de los datos y proponen que las Confederaciones completen un análisis conjunto para acordar qué cuantía de las reservas debe liberarse directamente a las Asociaciones. Su intención es que estas recomendaciones se eleven al Consejo de la FIFA mediante los cauces de gobernanza internos ya establecidos, presionando a Infantino para que someta su modelo a escrutinio y para que el próximo ciclo económico se decida con mayor participación y control de las federaciones nacionales.