De acuerdo con las primeras versiones, Llezet se desplomó de manera repentina, sin que sus compañeros lograran auxiliarlo. Minutos después se confirmó su fallecimiento.
El ahora fallecido era originario del barrio El Recreo y llevaba varios años trabajando como guardia de seguridad, labor en la que se había ganado el aprecio de sus empleadores y conocidos.
Su repentina partida ha generado consternación entre familiares, amigos y compañeros de trabajo, quienes lo recuerdan como un hombre responsable y dedicado a su oficio.




