El evento se desarrolló con la participación de representantes de los departamentos de Managua, Boaco, Río San Juan y Chontales, quienes compartieron experiencias y técnicas en el uso artístico de la hoja de maíz, conocida como tuza. Esta práctica, arraigada especialmente en el norte del país, convierte un recurso natural en piezas decorativas y utilitarias con identidad cultural.
Durante el campamento, los asistentes elaboraron artesanías con enfoques innovadores y sostenibles, explorando el potencial de la tuza como materia prima ecológica. A través de talleres prácticos y espacios de intercambio, se fomentó el aprendizaje intergeneracional y la creatividad, promoviendo a su vez el emprendimiento local con valor agregado.
La iniciativa busca no solo conservar esta herencia cultural, sino también brindar herramientas que permitan a los participantes generar ingresos mediante productos artesanales sostenibles, fortaleciendo así las economías locales con identidad nicaragüense.




