El velorio se llevó a cabo la noche del lunes en la vivienda de unos familiares, ubicada en el barrio Yuris Ordoñez, en Tipitapa. En ese mismo municipio, ambas serán sepultadas este martes por la tarde.
Los cuerpos de madre e hija fueron encontrados sin vida en una vivienda del barrio Villa Feliz, contiguo a Reconciliación Sur, en la capital. El principal y único sospechoso del doble crimen es Bayardo de Jesús Morales Osorio, de 47 años, expareja de Julissa (madre) y padre biológico de la menor, quien tras cometer el crimen, se suicidó por ahorcamiento.
Según versiones extraoficiales, Morales Osorio habría atacado primero a su expareja y, al ver que su hija intentaba defenderla, la asfixió. Luego colocó los cuerpos tomados de las manos sobre una cama y los adornó con flores.
Aunque los motivos del crimen aún no han sido esclarecidos del todo, vecinos aseguran que el trágico desenlace era previsible, debido a los constantes conflictos entre la pareja. Algunos afirman que la situación ya hacía temer lo peor.
La Policía Nacional continúa con las investigaciones, mientras la población exige justicia y mayores medidas de protección para mujeres y niñas frente a la creciente violencia intrafamiliar que enluta a tantas familias nicaragüenses.




